Un nuevo proceso de redistribución de tierras avanza en el departamento de Córdoba, donde cerca de 1.000 familias campesinas comenzaron a beneficiarse con la entrega de predios que estaban en manos de estructuras ilegales o bajo procesos judiciales.
La estrategia, liderada por la Agencia Nacional de Tierras, se concentró en municipios como Planeta Rica, Sahagún, Buenavista y Cereté, donde varias fincas fueron recuperadas por el Estado y puestas nuevamente en función productiva.
Estas tierras ahora están en manos de organizaciones campesinas que buscan fortalecer la economía rural y garantizar la seguridad alimentaria en la región.
Además de la entrega de predios, el Gobierno nacional puso en marcha acciones para mitigar los efectos de las inundaciones que han golpeado históricamente a esta zona del país.
Entre las medidas se encuentra la intervención de jarillones construidos de forma irregular, con el objetivo de restablecer el flujo natural del agua entre ciénagas y humedales.
Las autoridades aseguran que estas acciones no solo buscan responder a la emergencia climática, sino también corregir desequilibrios históricos en la tenencia de la tierra.
En ese sentido, destacan que varios de los terrenos entregados habían estado vinculados a procesos judiciales o a figuras públicas investigadas o condenadas por corrupción.
Con este tipo de iniciativas, el Gobierno pretende avanzar en una política de acceso equitativo a la tierra, al tiempo que impulsa proyectos productivos sostenibles en manos de comunidades rurales organizadas.
