En una ofensiva institucional para recuperar terrenos ocupados de forma irregular, el Gobierno nacional logró retomar el control de más de 3.300 hectáreas en varias zonas del Caribe y el Magdalena Medio, con el objetivo de incorporarlas a procesos de adjudicación para campesinos e indígenas.
La intervención fue liderada por la Agencia Nacional de Tierras, que ejecutó operativos en departamentos como Magdalena, Sucre y Córdoba, así como en regiones estratégicas del interior del país.
Según la entidad, estas acciones hacen parte de la estrategia para garantizar un acceso más equitativo a la propiedad rural.
Uno de los escenarios más relevantes fue la Sierra Nevada de Santa Marta, donde varios predios que habían sido utilizados para actividades ilícitas fueron recuperados.
Parte de estos terrenos ya comenzaron a ser entregados a comunidades indígenas, que durante años habían reclamado su restitución.
En Córdoba, los operativos se concentraron en predios relacionados con antiguos conflictos y manejos irregulares, mientras que en el Magdalena Medio, especialmente en Puerto Boyacá, se logró la recuperación de extensas áreas que ahora serán destinadas a proyectos productivos campesinos.
Las autoridades destacaron que estas tierras permitirán fortalecer la producción agrícola, mejorar las condiciones de vida de comunidades vulnerables y avanzar en el cierre de brechas históricas en el campo colombiano.
