Decenas de municipios y departamentos se beneficiarán de un ambicioso plan de mejoramiento vial que contempla la intervención de más de 9.000 kilómetros de carreteras estratégicas para la movilidad y el transporte de mercancías.
Las obras llegarán a corredores que atraviesan provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Córdoba, San Luis, Salta, Jujuy, Tucumán, Chaco, Misiones y Santiago del Estero, territorios donde el deterioro de las vías ha generado constantes reclamos de transportadores y comunidades.
Entre los tramos priorizados figuran conexiones clave entre Buenos Aires y Bahía Blanca, corredores que unen Rosario con Córdoba, además de rutas que facilitan el tránsito hacia la Costa Atlántica y el norte argentino, consideradas fundamentales para la actividad económica regional.
El proyecto será ejecutado mediante un esquema de concesiones que busca atraer inversión privada para acelerar las obras de rehabilitación, mantenimiento y modernización de la infraestructura vial nacional.
Con esta estrategia, el Gobierno espera mejorar la seguridad en carretera, reducir tiempos de viaje y fortalecer la competitividad de las regiones que dependen de estas rutas para el comercio, el turismo y el transporte de productos.
