Migue Aguilera: un líder de izquierda que lleva a Magangué por dentro

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Redacción: política-

Referirse a Miguel Aguilera Romero es referirse a la izquierda democrática de Magangué de los años setenta y a la lucha del movimiento estudiantil del Liceo Joaquín Fernando Vélez del primer lustro de esa década, cuando este aguerrido dirigente magangueleño inició su liderazgo político inspirado en las enseñanzas de la revolución cultural de Mao Tse-Tung. Migue, como cariñosamente le llamamos sus amigos, era entonces el piloso presidente del consejo estudiantil del Vélez y el entusiasta militante de la tendencia moderada y pacifista del maoísmo, organizada en el Movimiento Obrero Independiente Revolucionario –MOIR, corriente pro China orientada en Colombia por el dirigente, Francisco Mosquera, muy distinta y distante de la tendencia extremista agrupada en el Movimiento Obrero Estudiantil Campesino –MOE, orientada por Marcos Larrota, que diera origen al ELN y al EPL.

Sin embargo, ese activismo estudiantil de Migue se marchita cuando ya graduado de bachiller y por fuera del Liceo Vélez, le tocó enfrentar la realidad de la vida: su propia subsistencia y la de su familia. Comienza entonces otra fase de su hoja de ruta, la laboral, como administrador local de la empresa de transporte Unitransco, oficio que desempeñó por muchos años siempre con un trato amable, cariñoso, servicial y responsable, hasta cuando en 1988, fecha de la primera elección popular de alcaldes en Colombia, decide acompañar la aspiración de su amigo, Napoleón Garavito, a la alcaldía de Magangué, un “ilustre desconocido” de la ciudad y el municipio que Migue dio a conocer relacionándolo con la clase política local.

En ese momento los partidos liberal y conservador se disputaban la alcaldía entre dos candidatos liberales, Joche Cepeda Arraut y Jaime Díaz Turizo, y uno conservador, Eddie Bachi Bechio. Se daba por descontado que el ganador iba a ser Eddie, pero la astucia del jefe liberal, Farid Arana Delgadillo, y la sagacidad del otro jefe liberal, Luis Cepeda Arraut, forjaron la unión del partido en favor de un tercer candidato que era Napoleón Garavito, quien con al aval rojo logra obtener 14.471 votos y ganar la alcaldía.

En esos dos años del periodo de la alcaldía de Napo, Migue ocupó el cargo de secretario privado, alcalde encargado y secretario general, experiencia que le sirvió para curtirse en las artes de la política tradicional y la administración pública y convertirse en uno de los más caracterizados dirigentes del partido liberal en Magangué, tolda política bajo la cual se hizo varias veces Concejal por el movimiento del exsenador, Augusto Salas Badrán, Representante a la Cámara como segundo renglón de Manuel Berrío y Diputado del departamento de Bolívar, ocupando el cargo de Presidente de la Asamblea Departamental.

Después de esta rutilante carrera política, Migue bajó el perfil, pero sin retirarse de la actividad política, apoyando candidatos a la alcaldía y al concejo. En la pasada campaña presidencial, apoyó a Petro, candidato que en Magangué obtuvo 34.104 votos, lo que representó el 68,95% de 49.931 votantes.

La noticia es que Migue Aguilera- El Caudillo- vuelve a la arena política de nuevo como aspirante al concejo por el Partido Liberal. La cosa no la tiene fácil pero como dice el dicho: “la pelea es peleando” y Migue sabe de eso.


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