Redacción: Miguel Macea Di Martino
La muerte de la patrullera María Alejandra Guerrero, de 22 años, en un apartamento de la urbanización Caribe Verde en Barranquilla, ha generado gran conmoción en la ciudad.
Un estudio forense realizado por peritos del CTI de la Fiscalía ha revelado nuevos detalles sobre las circunstancias de su muerte, que ha dado un giro drástico al caso.
Según el informe, Guerrero fue empujada mientras se encontraba de espaldas a la ventana, lo que sugiere una fuerza externa.
El análisis técnico indica que la caída fue parabólica, lo que implica que Guerrero no cayó por accidente ni se trató de un suicidio.
El dictamen también detectó una herida cortopunzante en la espalda de la patrullera y lesiones en sus muñecas compatibles con maniobras de defensa, hallazgos que refuerzan la hipótesis de homicidio.
La investigación también reveló que la escena del crimen habría sido alterada, lo que podría haber comprometido pruebas clave.
Un mes después de los hechos, la Fiscalía encontró paredes estucadas y pintadas, y puertas cambiadas en el apartamento donde ocurrió la tragedia.
El subintendente Andrés Castro Gómez, quien estaba con la patrullera la noche del suceso, es señalado como el principal sospechoso.
La investigación sigue en curso para determinar las circunstancias exactas de la muerte de Guerrero y esclarecer los hechos.
