La violencia volvió a golpear al municipio de Norosí, en el sur de Bolívar, donde la estación de Policía fue blanco de un ataque armado que dejó seis uniformados lesionados.
La acción habría sido ejecutada con apoyo de drones, desde los cuales fueron lanzados artefactos explosivos contra las instalaciones policiales. De manera paralela, los uniformados fueron atacados con disparos realizados desde una zona alejada.
Uno de los policías afectados presenta heridas de consideración en el pecho, por lo que las autoridades activaron un dispositivo especial para garantizar su traslado y el de los demás uniformados lesionados.
La respuesta incluyó el despliegue de aeronaves de la Fuerza Pública y unidades militares y policiales en los alrededores de la población. El objetivo fue asegurar la zona y evitar que los heridos y los demás agentes fueran nuevamente atacados durante la operación de evacuación.
Por ahora, las autoridades adelantan las investigaciones para establecer quiénes estuvieron detrás del atentado. Aunque el ELN aparece entre las hipótesis iniciales, su participación todavía no ha sido confirmada oficialmente.
