Cada año los habitantes de la región de la Mojana son alertados por las crecientes súbitas del Río Cauca.
El nivel de las corrientes y la erosión del jarillón, en el punto conocido como Cara de Gato, ya obliga a los pobladores a lanzar un SOS al gobierno nacional y pensar en cómo afrontar la situación que cada día es más crítica, pese a que todos los años se vive la misma problemática.
“La condición está precaria, está muy mal, ya el río empezó a subir, y la erosión no para, lo que tenemos es como tres metros de carreteras, hemos sido tan afectados que ya no vamos aguantar más está situación”, indicó Roberto Arrieta, habitante Corregimiento de Bermúdez.
Los altos niveles del río aumenta la alerta en los nativos, que aseguran que podrían sufrir una catástrofe si las aguas del Cauca perforan la barrera, lo que afectaría a los departamentos de Bolívar, Sucre, Córdoba y parte de Antioquia.
“Vivimos en zozobra, no dormimos de noche, porque esto está peligroso”, añadió Luis Francisco Hernández, habitante Corregimiento de Bermúdez.
La alerta sobre el estado crítico del jarillón fue recibida por el alcalde de San Jacinto del Cauca (Bolívar), Marcial Chávez Beltrán, quien pide al gobierno nacional celeridad en el proceso para los trabajos de prevención y mitigación del riesgo que podría ocasionar el fenómeno natural en toda la región de la Mojana.
