Desde el 2001 se habla de la necesidad de implementar un nuevo instrumento de planificación territorial en Cartagena, pero a la fecha ninguna autoridad se ha preocupado por buscar soluciones en materia de planeación, urbanismo, movilidad, entre otros tópicos necesarios para que una ciudad avance.
Antes de William Dau Chamat, la ciudad tuvo once alcaldes en ocho años. Una interinidad imperante que obstaculizó la actualización del POT de Cartagena, un instrumento básico que, según la Ley 388 de 1997, debe durar 12 años, pero aquí se tiene una década de atraso.
La actual administración, en representación de la Secretaría de Planeación, prometió que uno de las metas con las que salvarán a Cartagena sería dejar un POT actualizado; no obstante, y a siete meses para abandonar el Palacio de la Aduana, el proceso ha tenido sendos retrocesos y múltiples críticas. El más reciente suceso fue la crítica al Distrito, por parte de Cardique, de que aún falta información, concertación con diversos actores y participación ciudadana, específicamente en el componente ambiental del documento.
Todo municipio o Distrito debe radicar ante la Corporación Autónoma Regional o entidad ambiental competente los documentos completos que conforman el proyecto de POT a actualizar, su revisión o modificación. Dicha radicación debe hacerse con los documentos completos; sin embargo, según Ángelo Bacci, director de Cardique, Planeación distrital presentó información incompleta, por lo que les dieron un plazo de un mes para subsanar la cuestión. En contravía, el secretario de Planeación, Franklin Amador, informó que nuevamente fue radicado ante Cardique el documento del POT, subsanando los puntos señalados por la corporación. No obstante, la Procuraduría General de la Nación mandó a parar máquinas, en una lógica de que “de las carreras, solo queda el cansancio”.
La ciudad necesita el POT para organizar sus objetivos, políticas, estrategias, metas, programas, actuaciones y normas que orienten el desarrollo físico del territorio y la utilización o usos del suelo; sin embargo, para la Procuraduría la prisa puede ser inconveniente.
Por consiguiente, en una Mesa de Trabajo, el ente de control trató las observaciones y sugerencias sobre la concertación ambiental requerida para el POT, con Planeación, Cardique y el Establecimiento Público Ambiental de Cartagena (EPA). Allí se acordó que el Distrito retirará toda la documentación radicada en las autoridades ambientales, y así efectuar los ajustes necesarios y organizar la información de tal manera que las entidades responsables puedan verificar con facilidad que todo esté bien estructurado.
Una vez realizados los ajustes acordados y ya esté listo el paquete de información que va a entregarse a las autoridades ambientales, Planeación debe designar a un funcionario que se reunirá con delegados de Cardique y del EPA para realizar una revisión preliminar de los documentos y asegurar que estos estén completos, según los requisitos de forma acordados. Posteriormente, el Distrito enviará a los correos oficiales de Cardique y del EPA la información del POT y los planos deben ser entregados físicamente.
