El levantamiento de la suspensión de los permisos para el porte de armas abrió un nuevo debate en el Atlántico, donde autoridades y representantes del sector comercial coinciden en que la medida debe ser analizada con cautela y acompañada de controles estrictos.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, respaldó la posibilidad de que los ciudadanos que cuenten con autorización puedan portar armas para su defensa, al considerar que las restricciones terminan afectando principalmente a quienes cumplen con la ley.
Según el mandatario, mientras empresarios, comerciantes y ciudadanos que acatan las normas entregan o dejan de portar sus armas, los integrantes de estructuras delincuenciales continúan accediendo a ellas, lo que, a su juicio, puede generar una desventaja para quienes están dentro de la legalidad.
Verano, sin embargo, reconoció que flexibilizar el porte también podría generar efectos adversos y aumentar los riesgos de violencia. Por ello, planteó que la decisión debe ser evaluada teniendo en cuenta sus posibles consecuencias sobre la seguridad y la convivencia ciudadana. La discusión también llegó a la Personería de Barranquilla. El personero Miguel Ángel Alzate consideró que el porte de armas podría permitirse, pero bajo un modelo excepcional, restringido y sujeto a controles rigurosos, especialmente para personas que puedan demostrar una necesidad concreta de protección.
Alzate señaló que la discusión debe partir de una evaluación objetiva de los resultados de la medida, mediante indicadores que permitan determinar si contribuye efectivamente a mejorar la seguridad o, por el contrario, incrementa los hechos violentos.
El funcionario sostuvo que existe una preocupación legítima entre ciudadanos y comerciantes que sienten que la capacidad de respuesta de las autoridades frente a la delincuencia no siempre es suficiente. No obstante, insistió en que esto no debería traducirse en una autorización generalizada para portar armas. Desde el sector comercial también surgieron llamados a la prudencia. Orlando Jiménez, presidente de Undeco Barranquilla, advirtió que el acceso a un arma no puede presentarse como una solución automática frente a fenómenos como la extorsión y los atracos.
