Sin feligreses, Santo Ecce Homo celebró su día

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Esta vez la plaza Alfonso López estuvo sola, no se vieron los ríos de gente que desde las 4:00 am llegaban a la iglesia la Inmaculada Concepción ubicada en el ‘corazón del valle’ para rezarle al Santo Ecce Homo y darle gracias por los favores recibidos, pedir su bendición o simplemente solicitar protección por la tierra del Valle del Cacique Upar.

Esta vez un virus, el Cocid-19 obligó a los miles de feligreses no solo de Valledupar, La Guajira y el Magdalena, sino de toda Colombia a no acudir a las misas que cada hora se han realizado el lunes santo durante los 467 años de creación de Valledupar en honor al patrono.

Pese a la cuarentena obligatoria que vive el país y que llevó a que la Iglesia suspendiera no solo la misa al patrono del Valle, sino todos los actos litúrgicos, los vallenatos siguieron paso a paso la misa Mayor a las 10 de la mañana y luego a las 4:00 pm las cuales fueron transmitidas por los medios de comunicación y redes sociales.

El patrono del Valle por primera vez no salió a recorrer las calles de Valledupar, como tampoco salió el obispo, monseñor Óscar José Vélez Isaza tampoco fue quien presidió ninguna de las dos misas.

La de las 10 de la mañana la presidió el padre Enrique Iceda que precisamente cumplió este lunes santos 30 años de servicio a la Iglesia y quien estuvo de sacerdote en la Inmaculada Concepción durante 9 años.

Iceda pronunció un fuerte sermón, en el que dijo que: “El hombre ha ido apartando a Dios de su vida y la consecuencia la estamos viviendo,  hoy no podemos decir que el Covid-19 es un castigo de Dios por nuestro pecado, por  nuestra miseria, por nuestra maldad, más bien podemos decir que lo que hoy estamos viviendo es fruto de la soberbia, de la prepotencia, de la indiferencia del hombre, hemos  llegado a este punto porque simplemente el hombre se olvidó de Dios, el hombre se puso atrevidamente en el puesto y en el lugar de Dios, el hombre se constituyó arbitrariamente en Dios, en rey y señor de la humanidad, de los hombres y del cinismo y hoy todos ustedes y yo, nos damos cuenta que  somos nada, que somos efímeros, que como la hoja del árbol que se seca, el viento se la lleva y desaparece”.

Aseguró que hoy de  repente aparece un virus que va por todas las naciones generando muerte, zozobra, miseria y destrucción: “Pero hoy la humanidad entera levanta los ojos para contemplar al que es el dueño absoluto de la vida y especialmente hoy no solo la Diócesis de Valledupar, del mundo entero, levanta los ojos para contemplar aquel que ha venido al mundo no para ser servido sino para entregar su vida, hoy  es la única opción que tenemos porque hasta el momento el Covid-19 no tiene la cura ni una vacuna, hoy solo nos queda mirar al cielo y decir Señor ten misericordia, ten piedad de nosotros que hemos pecado”.


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