
El presidente Gustavo Petro advirtió que la suspensión de los efectos relacionados con la financiación del decreto de desastre nacional compromete la capacidad del Estado para prepararse ante el fenómeno del mega Niño, cuya llegada está prevista entre finales de 2026 y comienzos de 2027.
Durante el Consejo de Ministros, el mandatario cuestionó la decisión del magistrado del Consejo de Estado, Pablo Andrés Córdoba, al considerar que impide ejecutar con anticipación los recursos destinados a obras y acciones para enfrentar la emergencia climática.
Según explicó, las proyecciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) indican que el país podría enfrentar una sequía de gran magnitud entre diciembre de 2026 y marzo de 2027, con impactos directos sobre el abastecimiento de agua potable, la producción de alimentos y el sistema energético. Petro insistió en que las medidas de mitigación deben comenzar desde ahora, ya que proyectos como la construcción y ampliación de acueductos requieren varios meses de ejecución. Asimismo, señaló que el fortalecimiento de la generación de energía mediante paneles solares hace parte de la estrategia para enfrentar los efectos de la sequía.
El jefe de Estado sostuvo que cualquier retraso en la disponibilidad de los recursos reducirá la capacidad de respuesta del país cuando la emergencia climática se materialice, por lo que hizo un llamado a priorizar las acciones preventivas.
