
El sacerdote Iver De La Cruz, párroco de la catedral Ecce Homo, se pronunció sobre el incidente ocurrido durante la celebración de la Solemnidad de Pentecostés, hecho que quedó registrado en videos difundidos en redes sociales y que generó preocupación entre la comunidad católica.
A través de un mensaje dirigido a los medios de comunicación, el religioso explicó que la situación se presentó durante la eucaristía de las 6:00 de la tarde, específicamente en el momento del ofertorio, cuando una persona ingresó al templo alterada y comenzó a gritar mientras avanzaba hacia el altar.
“En mi predicación siempre he sido enfático en la dignidad de toda persona humana, como hijos de Dios que somos”, expresó el sacerdote al inicio de su pronunciamiento.
Según relató, el hombre, a quien aseguró no conocer, caminó lentamente hacia el altar mientras gritaba de forma insistente y en medio del recorrido se quitó la camisa, dejándola en el suelo.
“El hombre se acercó aún más y me gritó a la cara. Llegué a pensar que me iba a golpear, pero no lo hizo”, manifestó Iver De La Cruz, quien reconoció que el momento fue de mucha tensión dentro del templo.
El sacerdote indicó que varios feligreses intentaron calmar al ciudadano invitándolo a sentarse, aunque no fue posible. Posteriormente, uno de los asistentes intervino para inmovilizarlo y retirarlo hacia el atrio de la iglesia.
“Considero que la reacción fue mesurada, es decir, se usó fuerza para controlarlo, pero no fue golpeado”, afirmó.
Asimismo, señaló que, según los comentarios y lo que pudo observar, la persona aparentemente presentaba algún tipo de alteración mental, aunque aclaró que no puede referirse a su estado de salud.
“Lo que sí era evidente es que no se encontraba en condiciones de razonar”, sostuvo.
Finalmente, el sacerdote aseguró que el hombre abandonó el lugar en calma y agradeció a los miembros de la comunidad por la manera en que manejaron la situación dentro de la Catedral Ecce Homo de Valledupar.
