
De manera accidental un niño de 13 años le quitó la vida a otro de la misma edad en la vereda Las Nutrias, jurisdicción del municipio de Cantagallo, sur de Bolívar.
Todo sucedió luego que los menores de edad salieron del colegio y en el camino iban conversando y jugando como de costumbre.
Llegaron a la casa de un vecino y comenzaron a jugar con una escopeta que encontraron en un rincón de esta vivienda. Uno de los niños le introdujo al arma de fuego un cartucho viejo que halló y al doblar la escopeta se accionó un disparo que impactó en el pecho del otro joven.
La muerte fue inmediata y la noticia no tardó en conocerse entre los habitantes del pueblo.
Posteriormente el cadáver del pequeño fue trasladado en canoa hasta Cantagallo y luego al municipio de Yondó, de donde son oriundos sus padres.
