Una transición progresiva y no un cierre abrupto de las minas, es la petición que están haciendo al Gobierno nacional los mandatarios de cinco municipios que conforman el corredor minero en el Cesar, quienes aseguran que la minería representa el 90% de la economía de la zona desde hace 30 años.
Los dirigentes municipales se encuentran preocupados porque el Gobierno de Gustavo Petro no cree en las minas, mientras hay un problema económico y social generando que 5 mil personas estén sin empleos por lo que intentan subsistir con emprendimientos y actividades del campo desde el 2021 cuando cerró Prodeco.
El alcalde de la Jagua de Ibirico, Ovelio Jiménez, indicó que el municipio deja de recibir 20 mil millones de pesos entre regalías e impuestos.
“Nosotros de los que estamos hablando más de transición minera energética es una transición productiva y ahí es donde le pedimos al Gobierno Nacional porque ellos mantienen una posición cerrada sobre ese particular (…) Para mitigar el hambre el desempleo que tenemos es que reaperturen lo que cerró Prodeco”, dijo el mandatario municipal.
Actualmente está suspendido el proceso para buscar nuevos dueños a las minas de Prodeco, hasta que la firma se ponga al día con obligaciones técnicas, ambientales, laborales y económicas. Recientemente la ministra de Minas, Irene Velez, estuvo en la zona renombrando a la zona como “el corredor de la vida” y aseguró que se creará un fondo en el Plan Nacional de Desarrollo para destinar recursos a la zona.
