Redacción: Miguel Macea Di Martino
En el marco de su compromiso con la reforma agraria y la justicia social, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) denunció que el ingenio Pichichí, propiedad de la familia Cabal, estaría ocupando ilegalmente más de 2.000 hectáreas de terrenos baldíos de la Nación en el Valle del Cauca.
Esta acción se enmarca en un proceso más amplio de revisión de la ocupación indebida de baldíos en poder de grandes empresas agroindustriales de la región.
Según Adolfo Guevara, coordinador territorial de la ANT, estos terrenos son baldíos que legalmente no pueden estar en manos de empresas privadas, especialmente aquellas con alto poder económico y político.
La ANT ya inició los requerimientos formales para la restitución de estos predios al Estado y advirtió que estos casos fueron trasladados a su Dirección de Acceso a Tierras para activar las rutas de recuperación.
La ocupación irregular de tierras públicas representa un obstáculo significativo para avanzar en la reforma agraria, especialmente en zonas donde los campesinos han sido históricamente desplazados hacia suelos de baja productividad o condiciones precarias.
En este sentido, el Gobierno busca recuperar estas tierras para devolverle oportunidades al campo y hacer justicia social, cumpliendo con la ley y garantizando el acceso a la tierra para aquellos que la trabajan.
