En un acto violento fue asesinado con arma blanca el sacerdote Dagoberto Noguera Avendaño, un hombre de 75 años de edad quien residía en la ciudad de Santa Marta desde hace unos años y que se dedicaba a hacer obras sociales en el departamento del Magdalena.
El suceso se registró en la vivienda en la que residía el Cura en horas de la tarde del día sábado; cuando según cuentan los vecinos, unos hombres al parecer venezolanos y que ya el Padre Noguera conocía y les tenía confianza, entraron a su casa y en hechos desconocidos arremetieron contra su vida propinándole un disparo en el cuello y causando su muerte.
Según Josefina García, vecina y amiga de padre Dagoberto, “el móvil del crimen al parecer fue perpetrado por motivo de robo, los que ingresaron a su casa, lo mataron para robarle todo lo que tenía porque el ayudaba mucho a los necesitados, especialmente a los venezolanos, los ayudaba con la alimentación”.
En el sector, los vecinos y allegados al Padre están indignados y sorprendidos por la noticia que golpea a todo un barrio que siempre lo conoció como una persona muy humilde y cercana a Dios, que siempre hacía el bien.
Dagoberto Noguera era mamatoquero, desde muy pequeño se le vio inclinado por el sacerdocio, realizó sus estudios en la ciudad de Santa Marta y luego viajó a la capital del país para realizar su carrera.
Trabajó en Cartagena donde tuvo sus primeras experiencias y cuando viajaba a Santa Marta aprovechaba para oficiar sus primeras misas. También vivió en Venezuela y luego se fue a trabajar y a residir a Estados Unidos donde estuvo muchos años hasta que su delicado estado de salud lo obligó a regresar a su tierra natal donde viviría sus últimos años de vida.
Según Josefina, “Dago siempre permanecía acompañado y tenía un buen sentido del humor, pero siempre fue un buen señor, entregado a la comunidad. Si no te hacía el bien, tampoco te hacía el mal, ese era Dagoberto Noguera.
