Redacción: laregional.net- Riohacha-
La desvinculación de la docente Rosa Redondo, de la institución Educativa #2 Las Delicias en Riohacha, por haber denunciado irregularidades con el Programa de Alimentación Escolar, sigue generando reacciones y manifestaciones de solidaridad, por parte de la comunidad y compañeros de la educadora.
Las manifestaciones se presentaron en varios sectores de la ciudad, entre ellos la Secretaría de Educación, la calle 15 con carrera 15, afueras del Palacio de Justicia, entre otras zonas. Trascendió que la docente habría sido retirada del cargo por abandono del puesto.
Estercilia Simanca Pushaina, reconocida mujer del Departamento, afirmó que “hoy Rosa Redondo es noticia nacional por su desvinculación injusta. 18 años de servicio y destituida por una administración temporal que ya se va y no arregló nada. Es una falta de respeto que se está cometiendo con la profesora, se debió realizar el debido proceso. Que se vaya la intervención, que se vayan”.
De igual manera, otros líderes wayuú indicaron que “nos someten a la miseria, nos toca pagar el transporte para ir a los centros etnoeducativos, son nombramientos de galletas de soda, pero deben respetarnos. A la fecha, la Temporal de la educación de La Guajira no se ha pronunciado al respecto.
La destitución de la docente se registró luego que a través de imágenes hiciera públicas las deficiencias del PAE, se mostró una pequeña porción de arroz y frijol servida a los estudiantes, lo que alertó a la Contraloría General y de inmediato se trasladó al territorio evidenciando retrasos en el programa, a pesar de los recursos asignados.
La Contraloría ve con preocupación que las instituciones educativas y las entidades territoriales certificadas no están preparadas con la alimentación que deben dar a los niños con motivo de su regreso presencial. Eso se está viendo en La Guajira, donde inclusive no se está garantizando el 100 por ciento de la alimentación a los estudiantes.
El Contralor Delegado para la Participación Ciudadana, Luis Carlos Pineda, dijo “estamos viendo que el gramaje no es el adecuado y que, con el retorno a clases presenciales, hay improvisación en la entrega de alimentos a los estudiantes. Hay responsabilidad en eso tanto de las entidades territoriales, que deben ejercer la respectiva supervisión, como de los contratistas, que no pueden estar engañando a los estudiantes y a los padres de familia, porque se les está pagando”, agregó.
Recordó que en La Guajira se han asignado $27 mil millones para los programas de alimentación escolar y se debe garantizar el cien por ciento de cobertura, con calidad y cantidad.
