Con una inversión cercana a los $210 millones de pesos, que se obtienen, en gran parte gracias a los aportes de la Fundación Promigas, se inicia en firme esta etapa de recuperación del Museo del Caribe GGM con la llega del nuevo sistema de aire acondicionado que será instalado los próximos días.
El plan de trabajo para la instalación del nuevo equipo empezó desde el momento del cierre temporal del Museo con la compra e importación del mismo, hecho que se materializó el pasado viernes; siguió con el proceso de limpieza de los ductos del sistema y continúa ahora con la instalación del equipo que tomará alrededor de 4 semanas más.
Dos meses es la meta que se plantea la entidad para dar reapertura al complejo cultural, de cara a los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe que se llevarán a cabo en la capital del Atlántico, así lo explica su directora Carmen Arévalo Correa, “Ya tenemos una perspectiva cercana sobre la reapertura del Museo con este paso que damos hoy, pues solucionamos uno de los componentes más críticos y de alto costo, necesario para el funcionamiento de este espacio cultural tan significativo para la región. Un hecho que se da gracias a Promigas, entidad que hace parte de esas empresas que nos vienen apoyando y tienen claridad sobre la importancia de la cultura en un territorio como el Caribe colombiano y por eso le apuesta decididamente”.
De igual forma, la entidad continúa trabajando en diferentes vías de gestión, una de ellas con la vinculación del sector privado, articulándose con otras organizaciones empresariales que quieran invertir en cumplimiento de sus Programas de Responsabilidad Social y reconozcan las potencialidades que el Museo del Caribe tiene para el desarrollo de la región.
Superar la situación por la que atraviesa el Parque Cultural del Caribe implicará dar solución a otras necesidades, “durante estos dos meses, estaremos concentrados en trabajar y ofrecer soluciones y reparaciones más necesarias para situar nuevamente al Museo del Caribe en las dinámicas culturales de la ciudad y el país”. Concluye Carmen Arévalo.
