La captura de Pedro Luis Cotes Bernier, conocido como alias ‘El Gallero’, sacudió las entrañas del poder ilegal en La Guajira. El exconcejal de Uribia fue detenido con fines de extradición hacia Estados Unidos, señalado como uno de los hombres que presuntamente manejaba rutas clave del narcotráfico en la Alta Guajira.
El operativo fue ejecutado en pleno casco urbano de Uribia por unidades de la Fiscalía, Policía y Ejército, luego de una solicitud emitida por una Corte del Distrito Sur de Florida, que lo investiga por delitos relacionados con tráfico internacional de drogas.
Según las autoridades, alias ‘El Gallero’ habría convertido corredores rurales y marítimos de la Alta Guajira en rutas estratégicas para mover cargamentos de cocaína hacia Centroamérica y territorio estadounidense. Los organismos de inteligencia sostienen que la estructura criminal tendría capacidad para sacar hasta tres toneladas mensuales de droga.
Aunque mantenía un perfil aparentemente discreto, en la región era señalado como un hombre con fuerte influencia dentro de las economías ilegales. Versiones de inteligencia indican que se movilizaba constantemente entre rancherías y cambiaba de vehículos para evadir seguimientos.
El nombre de Cotes Bernier también aparece relacionado con disputas criminales por el control de rutas del narcotráfico en el Caribe colombiano, especialmente en medio de tensiones con estructuras armadas que delinquen en La Guajira y Magdalena.
Las investigaciones además apuntan a que alias ‘El Gallero’ tendría presuntos nexos con redes de armamento ilegal, cobros extorsivos y coordinación de salidas clandestinas de mercancía ilícita desde puntos estratégicos del norte del país.
Fuentes extraoficiales incluso lo vinculan como posible financiador de grupos delincuenciales que operan en la región, mientras las autoridades avanzan en nuevas líneas investigativas para establecer el verdadero alcance de su poder criminal.
La caída del exconcejal de Uribia vuelve a poner bajo la lupa la penetración de las mafias en sectores políticos y sociales de La Guajira, donde durante años alias ‘El Gallero’ mantuvo presencia pública a través de actividades comunitarias y acercamientos con comunidades indígenas.
