
La muerte de Sara Milena Echeverría Alcendra, registrada el pasado 22 de julio durante un procedimiento estético en Barranquilla, encendió las alarmas en la ciudad respecto a este tipo de cirugías y de los centros que funcionan en la capital del Atlántico.
El 25 de julio, la Alcaldía ordenó el cierre temporal preventivo del servicio de cirugía plástica y estética de la Clínica Diamanti, ubicada en el norte de la ciudad.
En esa Clínica fue donde murió Sara Milena cuando se sometía a una lipoescultura.
Desde 2024 hasta la fecha, la Secretaría Distrital de Salud de Barranquilla ha impuesto 13 medidas de seguridad, consistente en cierres preventivos, transitorios y definitivos a establecimientos que realizaban procedimientos invasivos sin cumplir las condiciones mínimas exigidas por la normatividad vigente.
Durante las acciones de inspección, vigilancia y control se evidenció que estos procedimientos se practicaban en ambientes no habilitados para este tipo de intervenciones y que los establecimientos no contaban con la habilitación en el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS).
Adicionalmente han visitado 102 prestadores de servicios de salud (profesionales independientes e IPS) que declaran y prestan servicios quirúrgicos y servicios de cirugía plástica y estética para verificar y garantizar el cumplimiento de las condiciones de habilitación.
La autoridad sanitaria recuerda a la ciudadanía que cualquier procedimiento invasivo, incluso aquellos de baja o mediana complejidad, debe realizarse únicamente en instituciones habilitadas, en áreas que garanticen condiciones de bioseguridad, asepsia y seguridad para el paciente.
Además, estos establecimientos deben contar con la habilitación otorgada por la Secretaría Distrital de Salud de Barranquilla y exhibir el distintivo que acredita la autorización del servicio.
