Clamor de los pueblos indígenas llega a la  JEP, serán investigados los ‘falsos positivos´

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El magistrado de la JEP Óscar Parra, que lidera el subcaso Caribe, un brazo del macrocaso 03 en el que se analizan los hechos de ejecuciones extrajudiciales que se perpetraron en esa zona del país entre 2002 y 2008, le abrió -¡por primera vez!- la puerta a que los pueblos wayuu, wiwa y kankuamo, que intervendrán para referirse sobre los dramas que padecieron en el conflicto armado.

De acuerdo con la JEP, las investigaciones han registrado al menos 11 víctimas indígenas (Kankuamos, Wiwas) a manos del Batallón de la Popa entre 2002-2005. Según la Jep, en estos hechos se dieron una serie de irregularidades que indica la existencia de posibles vínculos entre grupos paramilitares y exmiembros de la Fuerza Pública en la región.

“Aunque que pasa el tiempo, el dolor queda intacto. Lastimosamente la guerra de esta país nos dejó con los brazos vacíos, con una madre que ya no es igual desde que perdió a su hijo. Ya no sabe ni cocinar porque la partida de su hijo la marcó. Yo pienso que los que hicieron esto no tienen consciencia, no son de Dios.  Estar aquí nos da miedo porque somos unas personas humildes, que nunca tuvimos una niñez como las de los demás. Nosotros vivimos una cama que no tenía colchón y que el techo de la casa solo estaba de ese lado”, contó la mujer en medio de lágrimas mientras narraba el horror que se extendió en Cesar y La Guajira y que también afectó a poblaciones indígenas.

“A la JEP le pedimos que puedan hacer sus sanciones fuera del territorio con los responsables, pero no los queremos porque ya no confiamos en ellos. No sabemos cuáles son sus pretensiones, a menos que sea para trabajos de limpieza espiritual con los mamos y las sagas como símbolo de perdón, pero realmente no los queremos dentro del territorio, los daños causados por ellos fueron tan grandes que nos empobreció”, contó Camilo Oñate, hermano de Luis Eduardo Oñate Nieves, un joven wiwa de 17 años que fue asesinado por militares.

Es tanto el miedo que sienten las comunidades indígenas que Pedro Loperena, líder y defensor de derechos humanos del pueblo wiwa, reveló que la presencia de del Ejército en el cerro del Oso, territorio ancestral del pueblo wiwa, le revuelve el estómago a más de un miembro de esta comunidad.

Cabe recordar que hace unas semanas la JEP notificó la primera Resolución de Conclusiones del Subcaso Costa Caribe del Caso 03, conocido como el de ‘falsos positivos’, a los pueblos wiwa y kankuamo, en estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta.

La notificación se realizó a los núcleos familiares de tres víctimas del pueblo Wiwa y a nueve núcleos familiares del pueblo Kankuamo. “Con esta notificación se inició un diálogo con las víctimas para explorar escenarios restaurativos y proyectos de sanciones propias para los máximos responsables de los crímenes de guerra y lesa humanidad que ocurrieron aquí”, expresó el magistrado Óscar Parra.

“El hecho de que la JEP haya venido a La Guajira para notificarnos la resolución me parece un acto de buena fe. Que hayan llegado hasta nuestro territorio nos facilitó aclarar inquietudes”, dijo Jesús Oñate, líder wiwa.


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