Para recibir la protección divina y lograr que en el municipio de Calamar, Bolívar, ubicado a orillas del río Magdalena no sigan aumentando los casos de Covid-19, el alcalde Alejandro Arrázola Sagbini le entregó simbólicamente la población a Jesucristo.
El mandatario le entregó el municipio a Jesús bajo el decreto número 106 del 8 de julio, con el que pretende que sea el hijo de Dios quien proteja a toda la población, toda vez que ni él como alcalde se salvó del virus y hoy es una de las 51 personas que han sido diagnosticadas con Covid-19.
Con el decreto, el alcalde también convoca a toda la población a orar para lograr el bienestar y la salud que necesita el municipio.
En el decreto, Arrázola Sagbini dice que es necesario confirmar la entrega simbólica del pueblo a Jesús, además que todo gobernante instituido por la voluntad de Dios tiene el deber de velar por el bienestar espiritual de su pueblo y propender por la búsqueda de la justicia del reino de Dios.
Dice además que debido a los momentos difíciles por los que pasa la humanidad a causa de la propagación del coronavirus, y de los estragos de su contagio, se hace necesaria la entrega a Jesús.
