Con el amor de siempre

Compartir

Por: Mauricio  García Cohen

Ya con el acoso del tiempo que nos obliga a dejar la responsabilidad administrativa del Municipio de Ovejas, también debo dejar plasmado en este medio que mis obligaciones como Alcalde de apoyar la dinamización de nuestras manifestaciones musicales autóctonas fueron cumplidas acorde a la importancia socio-cultural del evento folclórico-musical que hoy nos identifica ante el mundo como lo es el Festival Nacional de Gaitas, “Francisco Llirene “.

En estos años me dejé contagiar por la pasión que genera el hecho de tener un evento que convoca a Colombia; que estimula la integración y consolida el concepto de la identidad cultural del Caribe colombiano.

Percibí que la gente de mi pueblo sienta el Festival como algo que emerge desde los afectos de la historia. Esos viajes del tiempo cargado de melodías furtivas nos dicen lo grandioso que pudieron ser esos pueblos y comunidades del ayer que, a fuerza de espíritu contagiado del sonido profundo de fuentes naturales, prohijaron este género musical que hoy circula por los sentimientos que aquellos gaiteros y de aquellos que la apreciamos y la degustamos sin las prevenciones que demanda la parafernalia ruidosa como ocurre con aquellas que necesitan de complejos equipos para poderse recepcionar. La gaita en su pureza raizal sólo necesita de la voluntad creativa y sentimental de nuestros cultores para alegrarnos el alma.

Ese fenómeno de reencuentro impulsado desde los objetivos mismos del Festival de Gaitas de Ovejas, ha comprometido en mi caso, la necesidad de impulsar la realización de este certamen sin escatimar esfuerzos, pretendiendo siempre que propios y visitantes nos reconozcan como constructores de paz y de sanas costumbres.

No es vano que desde mi gestión le hayamos asignado la valoración económica y sociológica en el entendido que el Festival es un proceso cultural de resistencia que se antepone a la penetración sistemática de otros géneros musicales que no complacen la idiosincrasia nuestra.

Las razones para expresarme en mi calidad de Alcalde Municipal antes que resaltar la representatividad legal de Ovejas, me asiste el querer demostrar que el Festival Nacional de Gaitas, no es únicamente ese jolgorio de cuatro días animados por la música ancestral de las gaitas sino que es un medio para dar a conocer nuestra historia y significar que somos un pueblo solidario donde la alegría refleja que a pesar de tantas limitaciones locativas, siempre aflora el gesto humano para alojar a quienes motivados por las gaitas, nos visitan en el mes de octubre.

Eso quiero recalcar. Las limitaciones las interpretamos como esa estrategia espontanea que nos posibilita hacer realidad el amor a la humanidad viviente.

Con el amor de siempre, sean todos bienvenidos a la Trigésima Quinta versión del Festival Nacional de Gaitas “Francisco Llirene”, de Ovejas.

 


Compartir