La iniciativa de Consulta Popular Campesina continúa tomando fuerza en diferentes regiones del país, tras el respaldo de congresistas electos y múltiples organizaciones sociales que buscan reunir más de dos millones de firmas para llevar esta propuesta a las urnas.
El objetivo central es abrir un espacio de decisión ciudadana sobre el acceso a la tierra, la producción agrícola y el reconocimiento de los derechos del campesinado colombiano.
El proceso ha logrado consolidarse en departamentos como Nariño, Cauca, Huila, Valle del Cauca, Córdoba, Cesar, Atlántico y Meta, donde comunidades campesinas, indígenas, afrodescendientes y organizaciones de víctimas han intensificado las jornadas de recolección tanto en zonas rurales como en centros urbanos.
Estas acciones hacen parte de una estrategia nacional que busca ampliar la participación ciudadana y garantizar que la iniciativa cumpla con los requisitos exigidos por la ley.
En un reciente encuentro realizado en Bogotá, líderes sociales y voceros del movimiento destacaron la articulación con sectores políticos para fortalecer la campaña.
Allí se reiteró el compromiso de continuar promoviendo la firma ciudadana como un paso clave para avanzar hacia la validación de la consulta, considerada por sus impulsores como una oportunidad para saldar deudas históricas con el campo colombiano.
La propuesta, que fue radicada ante la Registraduría en 2025, pretende que sea la ciudadanía la que defina el rumbo de temas estructurales del sector rural, en medio de un contexto donde persisten reclamos por mayor acceso a la tierra y mejores condiciones para quienes habitan y trabajan en el campo.
