Jaime Pumarejo, alcalde Barranquilla, convocó una cumbre de alcaldes de capitales del Caribe para analizar la problemática de las altas tarifas de energía que están pagando los usuarios en la Costa.
Estos costos están siendo suministrados por los operadores Air-e y Afinia y es por ello que durante el encuentro se socializarán los impactos económicos que ha traído consigo la metodología autorizada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG)en la que se refleja un incremento de la tarifa plena del 62,5 %.
En el Caribe, los ciudadanos pagan la tarifa más cara del país, comparado con ciudades como Bogotá, en donde un hogar estrato 1 cancela en promedio $36.039, mientras el mismo sector en Barranquilla paga una factura promedio de $90.526.
Pumarejo indicó que se instará en buscar soluciones que beneficien el bolsillo de los hogares costeños a través de la búsqueda de mecanismos que solventen el alto costo que cancelan los usuarios del Caribe en energía.
De acuerdo con Juan Carlos Gómez, jefe de la Oficina de Servicios Públicos del Distrito, el tema tarifario en la Costa es producto de 20 años de “atraso” y “desidia” por parte de la antigua Electricaribe y el Gobierno nacional.
La primera –dijo– porque no realizó las inversiones necesarias en la infraestructura eléctrica, en lo comercial y social; el segundo por ser “permisivo” y “no ejercer” una correcta vigilancia e intervención a tiempo al problema de la energía en esta zona del país.
“El problema creció tanto que fue absolutamente insostenible, teníamos unas pérdidas muy altas de energía. Las pérdidas comerciales son el robo de energía y todos estamos pagando por ello, es así que se debe combatir esta práctica”.
De igual manera, el jefe de la Oficina de Servicios Públicos del Distrito indicó que había 26 mil familias en sectores de subnormalidad eléctrica en la ciudad y que con los proyectos Prone presentados ante el Gobierno nacional cobijaron 11 mil de ellas.
“Las condiciones de los barrios que se encuentran en subnormalidad son complejas. Las redes desafortunadamente son hechizas y muchas veces artesanales y no cumplen con las condiciones técnicas, lo que causa una pérdida de energía”.
El funcionario explicó que la nueva normativa de la Comisión de Regulación de Energía y Gas –Creg– le ha permitido a la actual empresa Air-e cobrar esas pérdidas de energía vía tarifas y así buscar una “viabilidad” en el mercado Caribe.
