La campaña de Mello Castro, exalcalde de Valledupar y aspirante a la Cámara de Representantes por el Partido Liberal, enfrenta un panorama complicado. El apodo «Mello Multa» se ha vuelto sinónimo de las impopulares fotomultas que instaló durante su alcaldía y que siguen generando ingresos para la ciudad.
Las sanciones, que cuestan entre 633 mil y más de un millón de pesos, han generado rechazo entre los conductores y familias de Valledupar, quienes ven en Mello Castro al responsable de un «impuesto extra» que afecta su bolsillo.
La percepción ciudadana es clara: Mello Castro no ha logrado sacudirse el estigma de «Mello Multa», y su campaña no logra despegar.
En encuestas y conversaciones en el territorio, aparece rezagado, con un desgaste acumulado que no se borra con promesas.
