En 32,7% ha aumentado el asesinado de líderes sociales y políticos

Compartir

Redacción: laregional.net-

Pese a la pandemia nacional que vive Colombia que ha llevado a que la población permanezca encerrada para contener el Covid-19, en lo corrido del año se ha registrado un aumento del 32,7% en el homicidio a líderes sociales, políticos y comunales.

El informe revelado por la Misión de Observación Electoral, MOE, muestra que la letalidad de la violencia contra este tipo de personas aumentó en el primer semestre del año, con un mayor número de asesinatos en comparación con el mismo periodo del 2019.

Según el estudio,  81 líderes fueron asesinados en Colombia entre enero y junio, un 32,7% más que los 61 en el primer semestre del año pasado, pese a que el número total de ataques y acciones de violencia registró una reducción de 2%.

Dice la MOE, que la violencia contra los líderes sociales, políticos y comunitarios se ha convertido en uno de los principales problemas para el Gobierno del presidente Iván Duque, blanco de frecuentes críticas de la comunidad internacional y de organizaciones no gubernamentales que le exigen acciones para frenar las muertes.

“Este informe nos muestra la tragedia humanitaria que está ocurriendo en muchas regiones del país, donde los líderes y las lideresas locales siguen siendo sistemáticamente víctimas de hechos de violencia por diferentes grupos armados y otros no identificados, que presentan distintos intereses del orden económico, político, social o ambiental”, dijo la directora de la MOE, Alejandra Barrios.

“Si no se adoptan medidas urgentes tanto de protección individual como colectiva, nos vamos a quedar sin liderazgos democráticos”, advirtió Barrios.

El informe no mencionó específicamente a los grupos armados responsables de los asesinatos, los ataques y las amenazas.

Pero el Gobierno acusa de los crímenes y ataques a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), a las disidencias de las FARC que se apartaron del acuerdo de paz firmado en 2016 y a bandas criminales de exparamilitares de derecha que buscan mantener el control territorial para sus actividades de narcotráfico y minería ilegal.


Compartir