Exlíder de las Farc, ‘Joaquín Gómez’, denuncia que está en riesgo su vida

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Desde el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación, ETCR, Los Pondores, La Guajira. Milton Toncel – Joaquín Gómez-, negociador de paz y dirigente del colectivo político Farc, ofreció a la prensa local detalles de la denuncia realizada ante el Procurador General de la Nación el 9 de abril del presente año, en la que se señala hechos que ponen en riesgo su vida e integridad física y legal. A continuación, sus declaraciones:

“Desde que llegué a este Espacio he venido siendo hostilizado de diversas formas:

Desconocidos, que uno en el fondo sabe que son agentes encubiertos, llegan con propuestas de negocios ilegales, ofreciendo venta y compra de dólares; en Valledupar ofrecieron a un médico dólares que supuestamente eran míos; el Tripartito presentó en Valledupar datos de inteligencia militar en las que se afirmaba que  Bertulfo Álvarez, Solís Almeida y yo nos estamos encontrando con Iván Márquez y con el Paisa Óscar; en una reunión en el Batallón Rondón de Buenavista, La Guajira, a la que acudieron Félix Lafourie, ganaderos de la región y los alcaldes de Distracción y Fonseca, cuando los alcaldes se retiraron, uno de los ganaderos presentes expresó la inquietud por preguntar a los alcaldes salientes, que si ellos sabían cuánta plata estaba recibiendo Joaquín Gómez por el ganado de contrabando de Venezuela hacia Colombia.

La Inteligencia Militar llevaba dos años haciéndome seguimiento, porque, según ellos, yo estaba recibiendo armamento del exterior para levantarme de nuevo en armas; uno que sabe cómo actúa la Inteligencia Militar, conoce, por los hechos que se han dado, que se trama un montaje para impedir que yo participe en política; si me apresan de seguro vendrán Estados unidos y me extraditarán.

Lo que hoy está ocurriendo con nosotros los reincorporados, es el resultado de dos fallas fundamentales que cometimos en el proceso de negociación: la primera, haber separado la entrega de armas de la reincorporación; y la segunda, negociar el proceso de paz con un Estado que no es soberano, pues en Colombia todo depende de los EE. UU. Esto se deja ver, por ejemplo, en el caso de las objeciones a la JEP presentadas por el presidente Duque, en donde el embajador de los Estados Unidos en Colombia, llamó a 6 congresistas para pedirles que apoyaran las objeciones del Presidente. Un congresista del movimiento de la U sentó posición y expresó su desacuerdo con la actitud del Diplomático gringo, por lo cual le fue retirada su visa norteamericana. Lo curioso es que en Colombia nadie dice nada acerca de la actitud injerencista del señor embajador.

 Todo lo anterior reafirma una vez más, que Colombia es un país que no tiene soberanía, además, los EEUU manifiestan que ellos no hicieron Acuerdo con las extintas FARC- EP, que el Acuerdo fue entre el Gobierno colombiano el entonces movimiento insurgente; y que para ellos los exdirigentes de las FARC-EP seguirán siendo objeto de extradición.

Otro aspecto complejo es que hay un sector, con mucho poder, que hizo del conflicto armado

un negocio, mientras los hijos de los pobres se mataban entre ellos en el monte, los hijos de  ellos estudiaban en las mejores universidades del exterior, y cuando un sector incide de esa forma en el desarrollo de un conflicto armado como el que se dio con las FARC-EP en Colombia, es lógico que deseen que la guerra continúe, porque para ellos constituye un jugoso negocio, mientras que para los pobres, una completa tragedia, ya que los muertos, tanto de uno como del otro bando, son hijos de Juan Pueblo.

En las conversaciones de La Habana no tratamos la necesidad de cambiar la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN), pues hasta que a las Fuerzas Armadas colombianas no se les cambie dicha Doctrina, los crímenes de Estado nunca se van a acabar, porque la DSN considera el paramilitarismo como una fuerza auxiliar para hacer los trabajos sucios que las FFMM no deben realizar.

El paramilitarismo hace parte de la DSN, y para que sea funcional deberá estar cubierto por un espeso manto de impunidad, porque si asesinan a “X” o “Y” líder social y los autores materiales son capturados y castigados con la drasticidad requerida, entonces los asesinos enseguida hacen pública su inconformidad, diciendo que ellos hicieron lo que hicieron por orden de determinado jefe militar o político. Esto explica el por qué los autores de estos crímenes nunca son capturados porque cuentan con la complicidad de los tres Poderes: el Legislativo trata de hacer leyes de tal manera que sus gatilleros no sean afectados; el Judicial unas veces engaveta los procesos, y otras veces los desaparecen; El Poder Ejecutivo los pone en libertad sin justificación aparente. Este es un problema de fondo, que se solucionará cuando se cambie la DSN por una doctrina humanista que responda a los intereses de nuestro pueblo.

En la medida que se aproximen las elecciones aumentará el número de crímenes políticos. Con relación a los excombatientes de las FARC-EP, debe quedar claro para todo el mundo, que la clase política que hoy día gobierna el país, lo que busca es eliminar físicamente a todos los reincorporados.

El Paisa e Iván Márquez si no se hubieran replegado oportunamente, hubieran sido asesinados, lo digo porque el Paisa me comunicó antes de retirarse que la aviación tenía 15 días de estar sobrevolando su ETCR, utilizando sistemas inhibidores de señal telefónica, lo que se les comunicó a las instancias pertinentes, y las Fuerzas Militares negaron rotundamente que esto fuera cierto, ya que, según ellos, su radar no había detectado nada, lo que me hizo concluir que los aviones que sobrevolaban eran norteamericanos. Al Paisa Óscar también le hicieron desembarco por detrás del río Coreguaje.

Estando ya Iván con EL Paisa, pensaba posesionarse el 20 de julio como Senador, previa reunión el 15 de julio con un equipo de abogados amigos para recibir cierta asesoría sobre el futuro trabajo parlamentario, pero el día 12 del mismo mes 400 hombres del Batallón Chaira, cuya vanguardia eran unos doce encapuchados, fueron descubiertos cuando se aproximaban al lugar de residencia de los dos camaradas, a quienes la guardia nocturna les avisó de la presencia del Ejército, obligándolos a replegarse. Si no lo hubieran hecho, hoy día fueran hombres muertos.

No es secreto que los montajes han sido recurrentes en la historia nacional, el más reciente caso es el de Santrich, en donde no se tienen pruebas ni razones para mantenerlo en prisión y sin embargo aún está encarcelado. Cabe recordar las palabras del embajador gringo en Colombia, cuando dijo que: “si Santrich no era extraditado, ellos lo capturarán donde se encuentre porque la justicia debe ser implacable”. Esto evidencia que, para los excombatientes de las FARC, en una flagrante violación de los Acuerdos, no existe seguridad ni jurídica ni física. En el Catatumbo se presentó hace un par de días el caso de un excombatiente capturado por las Fuerzas Militares quien fue asesinado a sangre fría y en estado de indefensión. El hecho parecía ir camino a la impunidad, sin embargo, la comunidad se alertó al escuchar los disparos, realizaron una inspección y encontraron a hombres del Ejército que pretendían enterrar clandestinamente al camarada asesinado.”


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