En medio de los movimientos políticos que comienzan a tomar fuerza en el Cesar, hay una estructura que parece llevar ventaja: la Casa de Gobierno. Todo indica que Viviana Monsalvo Gnecco, hija de Cielo Gnecco, comienza a perfilarse como una de las cartas para disputar la Gobernación, respaldada por una organización política que durante años ha mantenido una considerable influencia electoral en el departamento.
¿Por qué tendría ventaja? La respuesta está en su capacidad para construir alianzas, negociar respaldos y mantener una estructura política con presencia en los municipios. Una cosa es anunciar una candidatura y otra muy distinta contar con los votos, los recursos y la organización necesarios para competir.
Una eventual continuidad de los acuerdos con el representante Alfredo Ape Cuello podría fortalecer ese proyecto. También serán determinantes los movimientos alrededor de la Alcaldía de Valledupar y los acercamientos con otros sectores políticos, entre ellos los que representan Mello Castro y Gumer de la Peña.
Por los lados del Centro Democrático, la senadora Claudia Margarita Zuleta tendrá que evaluar el panorama si pretende impulsar un candidato propio. Los acercamientos entre Álvaro Uribe y la Casa Monsalvo podrían convertirse en un factor importante para las negociaciones políticas.
Abelardo de la Espriella también podría intentar tener candidato en el Cesar, pero una cosa es expresar esa intención y otra contar con una estructura electoral que le permita competir.
En el Pacto Histórico el panorama es diferente: tiene una base electoral importante, pero las divisiones internas y las dificultades para consolidar un candidato de consenso pueden terminar debilitando sus aspiraciones. La llegada de Alexandra Pineda también ha generado tensiones dentro de ese movimiento.
Otro que tendrá que demostrar su verdadero alcance electoral es Gumer de la Peña, conocido como el Cachaco. Su desafío será demostrar que su capital político trasciende los respaldos familiares y económicos que lo han acompañado. El sur del Cesar tiene una dinámica electoral distinta a Valledupar, donde el voto de opinión puede marcar diferencias.
La disputa por la Gobernación apenas comienza, pero las fichas ya se están moviendo. Por ahora, la Casa de Gobierno parece tener una ventaja sobre sus competidores. Si conserva sus alianzas y logra consolidar una candidatura alrededor de Viviana Monsalvo Gnecco, podría convertirse en una de las principales protagonistas de la próxima contienda.
En el Cesar no basta con querer ser gobernador: se necesitan alianzas, estructura, organización y votos. Y en ese terreno, la Casa de Gobierno parece haber comenzado la carrera varios pasos adelante.
