Controles de tránsito, cerramientos y reparación de huecos hacen parte de las medidas aplicadas para reducir los riesgos y aliviar las congestiones mientras avanza el intercambiador vial.
La movilidad en el sector de La Piragua comenzó a mostrar señales de mejoría en materia de seguridad vial. Durante los primeros tres días de aplicación de un nuevo esquema de regulación, las autoridades no reportaron colisiones en este punto, donde las obras de infraestructura y el elevado tránsito de vehículos representan un desafío para conductores y organismos de control.
Según conoció La Regional, la Oficina de Tránsito y Transporte Departamental inspeccionó el funcionamiento de las medidas adoptadas en los accesos a la glorieta. La estrategia contempla agentes y auxiliares que coordinan el paso de los vehículos por turnos, además de barreras para impedir el uso de pasos improvisados, especialmente por parte de motociclistas.
La intervención también incluyó reparaciones en sectores afectados por huecos, que dificultaban la circulación y obligaban a realizar maniobras riesgosas. Sin embargo, el principal desafío sigue siendo el volumen de tráfico: alrededor de 12.000 vehículos coinciden en La Piragua durante las horas de mayor demanda, por lo que las medidas no eliminan las congestiones ni garantizan que la vía permanezca despejada.
Ernesto Castro, jefe de la Oficina de Tránsito y Transporte Departamental, encabezó la verificación de los controles implementados por instrucción de la gobernadora Margarita Guerra. Las autoridades mantendrán el seguimiento mientras continúan los trabajos del intercambiador vial y recomiendan considerar rutas alternas, especialmente al transporte de carga, respetar las señales y seguir las instrucciones de los reguladores.
