La falta de información sobre nuevas obras para garantizar el suministro de agua volvió al centro del debate en Santa Marta. La ciudad necesita conocer qué medidas se pondrán en marcha para atender una dificultad que durante años ha golpeado a sus habitantes.
El representante a la Cámara por el Magdalena, Felipe Hernández, advirtió que no tiene conocimiento de una iniciativa definida que tome el lugar del proyecto de las plantas desalinizadoras. Su pronunciamiento pone sobre la mesa una pregunta clave: ¿qué alternativa se ejecutará para garantizar el acceso al agua potable en la capital del Magdalena?
La preocupación aumenta porque, de acuerdo con el planteamiento expuesto, ya transcurrió el plazo de diez días que se había anunciado para presentar una respuesta frente a esta situación. Sin detalles sobre el camino que seguirá el proyecto, los ciudadanos continúan pendientes de decisiones que se traduzcan en resultados.
En medio de la discusión, Hernández hizo referencia a la propuesta formulada durante la administración de Gustavo Petro, que quedó contemplada en el CONPES 4159. Ese plan proyectaba destinar más de 786 mil millones de pesos de recursos nacionales a la construcción de dos plantas desalinizadoras, una apuesta para ampliar las opciones de abastecimiento.
El debate ahora se concentra en establecer si esa iniciativa continuará, será modificada o dará paso a otra solución. Mientras las autoridades definen el rumbo de las inversiones, Santa Marta necesita respuestas verificables, un cronograma de ejecución y medidas que permitan superar las dificultades de acceso al agua potable.
