La tensión en materia de seguridad aumentó en las últimas horas tras una serie de acciones armadas atribuidas a las disidencias comandadas por alias ‘Calarcá’. Los ataques, dirigidos contra integrantes de la Fuerza Pública y ejecutados con explosivos en diferentes regiones del país, encendieron las alertas de las autoridades.
Los hechos ocurrieron poco después de que el presidente electo, Abelardo De La Espriella, enviara un contundente mensaje a los grupos armados ilegales, advirtiendo que deberán someterse al Estado de derecho o enfrentar una ofensiva institucional.
De acuerdo con la información preliminar, los hostigamientos hacen parte de una estrategia de presión de esa estructura ilegal, que busca demostrar capacidad armada en medio del cambio de gobierno y del endurecimiento del discurso frente a las organizaciones criminales.
Como respuesta, las Fuerzas Militares y la Policía intensificaron las operaciones en las zonas donde ocurrieron los ataques, reforzando la presencia de uniformados y las labores de inteligencia para evitar nuevas acciones violentas.
Las autoridades mantienen la alerta máxima y no descartan que las disidencias intenten ejecutar nuevos atentados en los próximos días, mientras avanza el despliegue de las operaciones para recuperar el control en los territorios afectados.
