Los colombianos poco leen. El último sondeo de la Cámara Colombiana del Libro muestra que en promedio los colombianos leen 2,7 libros al año. Bogotá, por su parte, supera la cifra con 4,6. Sin embargo, el resultado sigue lejos de países como Corea del Sur, país invitado a la más reciente Feria del Libro, en donde sus jóvenes leen 13 libros al año y sus adultos 9,8. Entre tanto otros países de Latinoamérica como México y Argentina están en 5 libros anuales.
Estas cifras que evidencian lo poco que se lee en Colombia se vio evidenciado en el estudio elaborado por Smartick, en el cual Colombia ocupa el último lugar de 5 países evaluados en comprensión lectora, ortografía, morfosintaxis y morfología
Para comprobar el grado de conocimientos gramaticales y ortográficos en España, Chile, Colombia, México y Perú, el pasado mes de febrero, el método de aprendizaje online de matemáticas y lectura para niños de 4 a 14 años Smartick, puso en marcha un reto mediante un test de 10 preguntas, divididas en comprensión lectora, ortografía, morfosintaxis y morfología.
En las pruebas participaron personas, de diferentes edades (de 4 años en adelante) y con distinto grado de formación.
Durante el proceso, se evidenció la participación de 24.000 personas, de las cuales, se analizaron 18.555 respuestas finalizadas. De éstas el 45% corresponden a estudiantes universitarios y el grupo de personas por edad que mayor participó, se encuentra en el rango de 30 a 39 años con el 41%.
“Sabemos que leer bien desde pequeños es esencial para el aprendizaje. Las personas que leen mejor, aprenden más fácil, por lo cual, una buena comprensión lectora es garantía de éxito no solo a nivel académico sino laboral”, dice Javier Arroyo, cofundador de Smartick y experto en educación.
“La habilidad lectora juega un papel fundamental en el proceso formativo de las personas, independientemente de la edad o del nivel educativo, pero parece que se trata de una asignatura pendiente. De acuerdo con el último informe PISA publicado, 1 de cada 4 estudiantes termina su escolaridad sin tener una buena comprensión lectora y la mitad experimenta problemas de aprendizaje por la dificultad para entender e interpretar textos”, agrega Arroyo.
