Redacción: laregional.net-
Henry Chacón Amaya ha sido alcalde de Curumaní en cuatro oportunidades, pero en sus dos últimas administraciones los fantasmas del pasado no lo han dejado gobernar con tranquilidad.
En el municipio la gente lo quiere no por nada lo han elegido, pero es el homicidio de una persona protegida a manos de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, lo que no le han permitido gobernar en paz.
En el año 2014, la Fiscalía acusó a Chacón Amaya y al excongresista Miguel Durán Gelvis, como autores intelectuales del homicidio de la exconcejala de Curumaní, Ana Cristina López de Moreno, quien fue asesinada el 26 de noviembre de 2003, por miembros del frente Resistencia Motilona del Bloque Norte de las AUC, que operaban en ese municipio, en Chiriguaná y Pailitas.

Para esa época Chacón Amaya se encontraba de alcalde cumpliendo el período 2012-2015, por lo que tras la orden de captura emitida el 27 de junio de 2014, se fugó junto al excongresista y tiempo después de haber logrado arreglar su situación judicial, al lograr que el proceso fuera archivado, volvió a la población.
Antes de reaparecer, para las elecciones de octubre de 2015, su esposa, Laura Marcela Herrera aspiró a la Alcaldía para reemplazarlo en el cargo, silla a la que llegó con la mayor votación, pero tras tomar posesión y después de un traumático proceso, fue suspendida su elección, pero con su escogencia quedó demostrado quién es el que manda en Curumaní.
En octubre del año pasado, Henry Chacón Amaya volvió a aspirar a la Alcaldía y volvió a ganar el primer cargo público siendo esta la cuarta vez que llegaba al cargo, pero los fantasmas volvieron a aparecer y después de estar el proceso archivado, la mañana de este martes miembros del CTI de la Fiscalía le dieron captura cuando pretendía ingresar a un consejo de seguridad para tratar el tema de orden público, tras el ataque de la guerrilla durante el fin de semana.

Chacón Amaya ha venido insistiendo que esto obedece a testimonios de desmovilizados que buscando beneficios lo involucran en hechos de los que él nada tiene que ver.
Es así como dijo que estos son testigos falsos condenados a los cuales les quitaron los beneficios de Justicia y Paz, por lo que el proceso fue archivado a favor del exalcalde de Pelaya, Marcos José Gutiérrez.
El mandatario fue trasladado a Valledupar en donde se encuentra en los calabozos de la Fiscalía a la espera que en las próximas horas un juez de garantías le resuelvan su situación y que de una vez por todas sus fantasmas lo sepulten por el crimen de la exconcejal o por el contrario, de una vez por todas, archiven el proceso que se ha convertido en su ‘karma’.
