Por: La Regional.net
La normalización con Venezuela, que tiene con Colombia una frontera de 2.219 kilómetros, avanza más rápido de lo esperado, como lo demuestra el anuncio hecho el jueves por el ministro de Relaciones Exteriores de ese país, Carlos Faría, y el canciller designado por Petro, Álvaro Leyva, de que se restablecerán las relaciones diplomáticas en todos los niveles, con un «inmediato» nombramiento de embajadores, una vez se instale el nuevo Gobierno.
El presidente electo se reunió en Bogotá con embajadores de América Latina y del Caribe.
Petro está barajando nombrar como embajador en Caracas al exsenador Armando Benedetti, que fue su mano derecha durante la campaña, y el mandatario electo, al ser preguntado al respecto, dijo este viernes que «se están estudiando las posibilidades» y que el canciller designado «todavía tiene el trabajo de escoger embajadores».
«El cambio en la relación con Venezuela es bastante positivo por tres factores: el humanitario, el económico y el de la seguridad», dijo a Efe el analista Manuel Alejandro Rayrán, profesor de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia.
Según el experto, el cierre de la frontera, que comenzó en agosto de 2015, a lo cual le siguió la ruptura de relaciones cuatro años después, llevó a «la creación de pasos fronterizos (ilegales) en donde grupos criminales maltratan a la población» que por allí circula y a «la creación de negocios ilícitos como la trata de personas».
«La segunda razón por la que es positivo es por el ejercicio económico» ya que se trata de una frontera que vive del comercio entre los dos países, y el tercero es la situación de seguridad en la zona, que se agravó con la ruptura de relaciones.
Rayrán explica que «el romper las relaciones, que no haya comunicación entre los dos Gobiernos, claramente permitió que grupos armados ilegales tuvieran mayor control en esa zona y los fortaleció».
Tanto la apertura de la frontera, como la reanudación de relaciones con Venezuela y el apoyo a la paz que Petro ha empezado a recabar entre la comunidad internacional suponen un giro de 180 grados con respecto a la postura del presidente Iván Duque en esos dos temas.
Duque heredó la crisis con Venezuela, que se agravó hasta la ruptura de relaciones diplomáticas y consulares por su apoyo incondicional al líder opositor Juan Guaidó cuando intentó desplazar a Maduro del poder liderando una caravana de ayuda humanitaria que partió de la ciudad colombiana de Cúcuta.
