La elección de primera vuelta a Presidente en Colombia ha concluido, donde el candidato de Uribe Vélez, de ultraderecha, Iván Duque, y el candidato de la Izquierda Gustavo Petro han pasado a segunda vuelta el próximo 17 de junio.
Según los analistas del Centro de Estudios Económicos y Electorales (CEES) Wilfer Orlando Bonilla y Gloria Elena Castaño, las próximas elecciones significarán un cambio sustantivo en la actual escena política.
Según los analistas, se dio un crecimiento de la participación electoral, puesto que votaron 19.636.714 personas de 36.783.940 habilitadas, equivaliendo al 53,38% del total de sufragantes.
“En la primera vuelta presidencial del 2014 solo votó el 40.65%. Este crecimiento representa un volcamiento de los jóvenes a la política, los cuales tanto en la campaña de Petro como de Fajardo fueron la fuerza central en intención de voto de acuerdo a las encuestas realizadas durante toda la campaña. Los jóvenes han venido al mundo de la política abrazando contenidos de izquierda y centro referidos al anti extractivismo, el medio ambiente, la igualdad social, la paz, la anticorrupción y la modernización política”, argumentaron los expertos.
Indicaron que la votación de Izquierda-Petro y Centro-Fajardo supera a la ultraderecha unida de Duque y Vargas Lleras. El Uribismo alcanza su techo histórico, no crece, mientras que el Vargas Llerismo como coalición respaldada por Santos se despresuriza y logra un magro resultado, situación impensable al inicio de la campaña en la que partió como favorito.
De acuerdo a Bonilla y Castaño, no todo el voto del centro es endosable a Petro, de hecho Fajardo y De la Calle difícilmente llamaran a votar por él; sin embargo, las bases de sus partidos migrarán hacia el apoyo de Petro en segunda vuelta, pues son electores que tienen como centro la modernización política y la paz, elementos que serían pulverizados ante un triunfo del candidato de Uribe.
El miedo al regreso de Uribe pesará más en los electores que el miedo a la izquierda y a Petro, esto rebalanceará el escenario político, en donde la paz cobrará vitalidad y centralidad al momento de elegir.
En este escenario es de un gran valor la alianza realizada por las vicepresidentas Ángela Robledo (Petro), Clara López (De la calle) y Claudia López (Fajardo), las cuales acordaron apoyar al candidato alternativo que pasara a segunda vuelta, sea Petro, Fajardo o de la Calle. Tendrán un protagonismo central en la campaña de segunda vuelta: la frescura, vitalidad y fuerza de estas tres mujeres darán fuerza y confianza al electorado.
Si bien Fajardo y De la calle no llamaron explícitamente a votar por Petro en segunda vuelta, sus discursos llamaron a defender la paz y frenar la corrupción, esto solo puede significar apoyar a Petro en segunda vuelta contra el regreso de Uribe.
Vargas Lleras ha tenido un estruendoso fracaso, a pesar de ser el varón que recogía el voto clientela o de maquinaria, la mitad de esta maquinaria migró a votar por el candidato de Uribe.
“Asistimos a un cambio histórico, el voto de opinión alineado con la centro-izquierda, derrota las prácticas clientelares y de compra del voto. Vendrán 20 días de intensa campaña, las matemáticas electorales, el descalabro de las maquinarias, así como la tendencia mayoritaria de la opinión pública hacia significados de cambio, que nos permiten señalar que asistiremos al triunfo de Gustavo Petro en segunda vuelta el 17 de junio”, puntualizaron los analistas
