
Durante su intervención, Petro señaló que parte de las organizaciones delincuenciales que operan en la capital del Atlántico tendrían conexiones con dirigentes políticos locales. El jefe de Estado indicó que recopiló información sobre estos hechos y que el caso ya se encuentra en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación para las respectivas indagaciones.
El mandatario también se refirió al funcionamiento de algunas empresas de vigilancia privada y expresó preocupación por la desaparición de armas que fueron autorizadas legalmente por organismos de control. Según explicó, en operativos contra estructuras criminales se han encontrado personas armadas vinculadas a compañías de seguridad con permisos oficiales.
De acuerdo con Petro, estas redes tendrían relaciones con sectores económicos y políticos que ejercen influencia en distintas regiones del país. El presidente sostuvo que existe una cadena de intereses que favorece actividades ilegales como el microtráfico y el contrabando, factores que, a su juicio, alimentan los niveles de violencia urbana.
Como alternativa para enfrentar esta problemática, el jefe de Estado propuso fortalecer programas sociales dirigidos a jóvenes en riesgo de reclutamiento por bandas criminales. Petro destacó la estrategia Jóvenes en Paz y aseguró que ampliar este tipo de iniciativas permitiría ofrecer oportunidades educativas y laborales que contribuyan a reducir la inseguridad en Barranquilla.
