Las denuncias que se han hecho contra el Departamento de Policía de Sucre por presunta colaboración con el Clan del Golfo, llevó a que la Dirección de Inteligencia de la Policía, llegara a esta entidad a iniciar una investigación.
De acuerdo, con El Meridiano, también investigan irregularidades en procedimientos policiales, como el caso Chochó y otros en los que han muerto civiles a manos de uniformados y casos como el de Jorge Juan Gil Mercado en Betulia, que fue hallado sin vida al día siguiente de una feroz persecución policial. Se presume que su muerte se trata de un asesinato extrajudicial.
En este sentido, se conoció que durante dos semanas han citado a polígrafo a comandantes de Estación y uniformados de todas las especialidades, como a algunos de la Sijín, a los que le tienen el ojo puesto por presuntos torcidos en el cobro y pago de recompensas. Por otro lado, Inteligencia tendría información de algunos comandantes de Estación que estarían en la nómina del Clan, como lo publicamos en un informe periodístico el 5 de agosto del año pasado, en el que revelamos la suma mensual que estarían recibiendo estos agentes.

Así también hay otros uniformados que estarían ligados al cartel de la madera en municipios que son afines a esta actividad. Otros que permiten la venta de rifas ilegales en sus pueblos a cambio de una tajada y así varios hechos denunciados que hicieron que la Dijín se les metiera al rancho a poner orden. Además también se tienen indicios de varios corredores de droga, por donde circula el estupefaciente sin ningún problema, gracias a la colaboración de la Policía. Incluso, en algunos de esos municipios habría, presuntas alianzas criminales, en las que los uniformados de antemano tienen la información de las víctimas de asesinatos selectivos por parte del Clan y en algunos casos para que no les dañen las estadísticas por homicidios, piden que los ejecuten en otras jurisdicciones.
La intervención de la Dipol y la Inspección General tiene como fin hallar a aquellos policías que estarían al servicio del Clan del Golfo en Sucre.
Cabe mencionar que hay otros temas pendientes sin resolver, como el de los 22 fusiles extraviados, hecho presentado en diciembre pasado en las instalaciones del comando de la Policía en Sincelejo, hecho que tiene 10 meses y a la fecha no se sabe si la pérdida de se trató de un desorden administrativo o terminaron en la mano de bandas criminales.
Por ahora queda esperar los resultados de las investigaciones y las determinaciones a tomar al interior de la institución permeada por la criminalidad.
