Ante el incremento de hechos violentos, la administración municipal de Sabanalarga, Atlántico, adoptó medidas extraordinarias para contener la situación de orden público.
A través de un decreto, quedó suspendida la realización de eventos masivos, celebraciones y cualquier actividad que genere aglomeraciones durante un periodo de 90 días.
La decisión busca proteger a la población y reducir los factores asociados a la violencia, especialmente aquellos relacionados con el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas.
Las autoridades indicaron que este tiempo servirá para analizar el impacto de las restricciones y determinar si es necesario extenderlas o modificarlas.
El paquete de medidas también incluye controles adicionales como la restricción nocturna al parrillero en motocicleta, la aplicación de la ley zanahoria y mayores operativos de vigilancia.
Sin embargo, comerciantes locales advierten afectaciones económicas significativas, con caídas en ventas cercanas al 40%, justo en una temporada clave para la reactivación del comercio.
