Una gala sin precedentes en la historia de Santa Marta, donde se fusionaron sonidos entrañables y milenarios con las más sofisticadas composiciones contemporáneas, brindó la Alcaldía de Santa Marta, a través de la Secretaría de Cultura y la de Promoción Social, Inclusión y Equidad; en conjunto con la Embajada de Japón.
La Quinta de San Pedro Alejandrino brindó un majestuoso marco para la realización del concierto: ‘Ekos, el cosmos de dos culturas, 110 años de relaciones de Japón y Colombia’, del que participaron la pianista japonesa Mine Kawakami, y el artista y compositor colombiano Luis Fernando Franco, quien interpretó las ocarinas precolombinas, un pequeño instrumento de viento sin llaves que emite un sonido mítico y mágico.
La asistencia que colmó el Teatro al Aire libre ‘Joaquín De Mier’ demostró que la formación de públicos que se viene realizando desde la Secretaría de Cultura Distrital, al punto que niños, jóvenes, adultos, samarios y turistas acuden masivamente a consumir eventos cargados de un vasto contenido conceptual.
El hecho de que la Quinta de San Pedro sea un sitio de pagamento indígena de las etnias que constituyen la tribu Tayrona fue determinante para que el evento se realizara en este lugar, porque representa un escenario propicio para el encuentro y la amistad de dos culturas milenarias y espiritualmente ricas.
Luis Fernando Franco resaltó que “los japoneses son supremamente organizados; ellos investigaron en qué sitios del país se podía hacer y con mucho tiempo de antelación visitamos a los Kogui y se escogió a Santa Marta porque tiene un potencial cultural único, aquí confluyen todas las culturas y el hecho de que esté en las faldas de la ‘Sierra’ le brinda una espiritualidad especial.
Por su parte, Mine Kawakami hizo especial énfasis en que “en oriente usamos la música para afinar el alma”. Dentro de su repertorio interpretó una canción que compuso para Santa Marta; al describirla dijo: “Los Pájaros de Santa Marta es el nombre de esta canción que compuse inspirada por los sonidos de la ciudad, una vez que estaba en el balcón de la casa de un amigo y se escuchaba una gran cantidad de sonidos de pájaros y para mí ese es el sonido de Santa Marta”.
