Por: Redacción Cartagena
Hoy, hace dos años, en Cartagena ocurrió una tragedia sin precedentes, donde 22 obreros fallecieron y unas 20 personas más resultaron heridas a raíz del desplome del edificio Portales de Blas de Lezo II. Edificación que llevaba 6 pisos en construcción y del cual, se conoció días después, no tenía los permisos indicados, por lo que las autoridades manifestaron que era una construcción ilegal.
Para conmemorar los dos años de este suceso, las autoridades, residentes del barrio Blas de Lezo, familiares de las víctimas y sobrevivientes se reunirán en el ‘Campo Santo’, nombre que le dieron al terreno, donde realizarán una misa y un minuto de silencio por la memoria de los obreros, quienes en su mayoría eran familiares y conocidos.
A raíz de este desplome, la Fiscalía y la policía iniciaron una investigación contra la familia Quiroz, dueños de dicha construcción y quienes, según aseguraron las autoridades, tenían más de 16 edificaciones ilegales en la ciudad.
A los Quiroz les fueron imputados los delitos de concierto para delinquir, fraude procesal, urbanización ilegal, documento público falso, uso de documento público falso y estafa en modalidad de masa.
El hecho
A las 10 de la mañana del pasado 27 de abril, la edificación se vino a bajo en cuestión de segundos. De los escombros sacaron a muchos trabajadores con vida, quienes habían denunciado con anterioridad que ese día habían encontrado una raja en una de las paredes de los pisos superiores.
Todo indica, según estudios posteriores, que los maestros de obra habrían estado utilizando menos materiales de los necesarios para construir las columnas y los plafones que dividían cada piso.
Tres días duraron los bomberos, la defensa civil, la policía, los rescatistas, familiares y los voluntarios removiendo los escombros hasta verificar que no quedara ninguna persona debajo de ellos.
En su momento los gritos de aliento y las lágrimas se confundían en una sola voz, donde toda la ciudad se paralizó.
A desalojar
Desde que se conoció que habían 16 edificaciones de la misma familia, las autoridades prendieron las alarmas y le pidieron a las más de 180 familias que desocuparan sus viviendas, para evitar otra tragedia similar, sin embargo, existen familias que aún no salen de sus propiedades, pues señalan que tienen más de 5 años viviendo en sus apartamentos y no han visto grietas en las paredes o en los pisos.
