¡Se muere el ganado en el Cesar! La sequía golpea con fuerza al campo

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Más de 4.000 reses habrían muerto y unas 20.000 han sido trasladadas ante la falta de agua y alimento. Ganaderos piden declarar la calamidad pública.

La prolongada ausencia de lluvias está dejando potreros secos, fuentes de agua agotadas y miles de animales en condiciones críticas, mientras los productores enfrentan pérdidas económicas cada vez mayores.

Según conoció La Regional, en algunas zonas del departamento la situación lleva cerca de tres meses sin lluvias significativas. El panorama ha obligado a los ganaderos a vender parte de sus animales o trasladarlos hacia lugares donde todavía exista disponibilidad de agua y alimento.

Las cifras entregadas por el gremio son preocupantes: más de 4.000 reses habrían muerto como consecuencia de la fuerte temporada seca, mientras que alrededor de 20.000 animales han tenido que ser movilizados para evitar que corran la misma suerte.

Óscar Daza, representante de los ganaderos ante Fedegán, advirtió que la situación ya supera la capacidad de respuesta de muchos productores. Explicó que la escasez ha disparado los costos de alimentación y suministro de agua, obligando incluso a reducir los hatos para tratar de conservar los animales destinados a mantener la producción.

Ante la gravedad del panorama, el gremio solicitó a las autoridades adoptar medidas extraordinarias y declarar la calamidad pública, con el propósito de facilitar ayudas, garantizar el suministro de agua y alimento y evitar que las pérdidas continúen creciendo.

La emergencia no solo amenaza el patrimonio de cientos de familias dedicadas a la ganadería, sino que también pone presión sobre una de las actividades económicas tradicionales del Cesar, que ahora enfrenta una temporada seca que mantiene al campo al límite.


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