Las alarmas están encendidas en La Guajira, no solo porque el Covid-19 se extiende en la zona, sino por un brote que afecta a la población indígena ubicada en la Sierra Nevada de Santa Marta, cerca de San Juan del Cesar, en donde siete niños indígenas habrían muerto.
Las autoridades de salud iniciaron las investigaciones para verificar si es cierta la información toda vez que no tienen evidencias de que esto en realidad haya ocurrido.
Según el líder indígena Paulo Loperena, la situación se habría presentado en inmediaciones de Barcino, jurisdicción de San Juan del Cesar, en don los pequeños habrían puerto por diversas patologías, debido a que hay un brote que afectó a por lo menos siete menores de las comunidades wiwa y kogui.
La enfermedad también afecta a mamos, autoridades ancestrales y mujeres embarazadas.
El gerente de la IPS Dusakawi- encargada de prestarle el servicio de salud a la población indígena- Edgar Mendoza afirmó que no tienen evidencias científicas que indiquen cuántos niños han fallecido en la población.
Estas comunidades indígenas se ciñen a la medicina tradicional, por lo que es difícil brindarle los servicios de salud, al punto que según las autoridades de salud, en este año han intentado subir a la zona, pero las autoridades indígenas no lo permiten y mucho menos autorizan el traslado de los enfermos a los centros de salud.
Mendoza afirmó que hace poco tiempo uno de los médicos de la IPS pidió la remisión de varios pacientes a la ciudad, pero no lo permitieron.
La coordinadora y epidemióloga de Dusakawi IPS, explicó que el 24 y 27 de julio realizaron una jornada de salud en Barcino, en donde cinco niños atendidos, llegaron con sintomatología respiratoria, por lo que debían ser remitidos, pero ni los líderes ni sus familiares autorización, lo que representa un grave problema para llevarle atención médica a estas comunidades.
