Sin posesionarse de La Espriella se autopropina dos derrotas – Por: Eduardo Márquez G. 

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En un arranque de vanidad y sobredimensionamiento político, De la Espriella promete seguir el mismo camino de Petro frente a sus naturales aliados: mientras el presidente saliente le declaró la guerra al centro político (“el mayor error de mi gobierno”) y a la clase media (que responsabiliza de la reciente derrota electoral), el presidente entrante decidió tirarle la puerta en la cara al uribismo, en la definición del nuevo gabinete y para la elección de presidente del Senado.

Mientras el abogado de la mafia apoya al ex petrista de la U, Alfredo Deluque, el cacique de la extrema derecha, Álvaro Uribe, da bendición a su copartidario Honorio Henríquez. El ex presidente argumenta, con razón, haber ganado 17 escaños y declarar al Centro Democrático partido de gobierno desde el primer día, mientras Salvación Nacional, el partidito familiar que avaló a De la Espriella, cuenta con apenas con 4 curules. Ha sido una tradición en Colombia que el partido de gobierno con mayor cantidad de votos se quede con la presidencia del Senado.

Este inesperado choque entre las dos vertientes de la extrema derecha, convirtió al izquierdista Pacto Histórico y sus 27 curules (el partido más votado al Congreso) en la agrupación que decidirá el pulso entre De La Espriella y Uribe. Uribe, viejo zorro de la política, ya tiró un cable a Petro diciendo generalidades que entre líneas aseguran que su bancada no lo perseguirá y respetará sus derechos (léase, no permitiremos que el nuevo gobierno lo extradite). Es mejor irse preparando para la foto de Álvaro Uribe dándole la mano a su nuevo “mejor amigo”, el ex guerrillero Gustavo Petro.

De la Espriella, por su parte, envanecido por los casi 13 millones de votos que le dieron la victoria, cree, ingenuamente, que los puede convertir automáticamente en la base de nuevo partido “Firmes por la Patria”. No entiende que el Centro Democrático es la única fuerza de derecha con disciplina de partido, y que la mayoría de sus votos provienen del uribismo.

Ahora bien, el tigre importado de EEUU, podría estar iniciado una jugada de largo alcance que justificaría su decisión de convertirse en minoría en el legistativo: declararse perseguido del Congreso, como lo hizo Petro, para convocar una asamblea Constituyente y así patear el tablero de la política colombiana con el apoyo de su nuevo patrón, el condenado por 34 delitos y abuso sexual, Donald Trump, además de los algoritmos tramposos de “la nación de dios”, como calificó a Israel ante la comunidad judía en Bogotá. La red de periodistas de investigación Forbidden Stories, denunció como ese país se ha convertido el principal enemigo de la democracia en el mundo, manipulando más de 30 procesos electorales mediante cuentas falsas, desinformación en medios de comunicación e incluso sabotaje.

Y aquí la diferencia entre Petro y De la Espriella si es muy grande: mientras el actual presidente es un perro que ladró fundamentalmente a quienes tuvo cerca y cada vez que le frenaban una reforma aullaba constituyente, jamás mordió a un opositor, cerró un medio de comunicación o expropió una empresa, De la Espriella es una peligrosa y traiciones perra, capaz de estafar, impunemente, a los jefes paramilitares que tiemblan frente a Uribe a pesar de la traición que terminó con su extradición a una cárcel de los EEUU.

Pero el abogado que estafó a sus clientes caídos en desgracia para comprar villa en Italia y mansión en Miami, donde guarda su colección de Rolls-Royce, Ferrari y Lamborghini, puede estar fraguando su fracaso definitivo pues, seguramente, Trump va a ser derrotado en las elecciones de noviembre, la izquierda perdió la segunda vuelta presidencial por menos de 250.000 votos y sin el favor de Uribe, puede ser borrado del mapa político y hasta obligado a renunciar apelando a su extenso prontuario criminal-legal.

El caso es que, por soberbio y altanero, el próximo 20 de julio De la Espriella va a perder si o si: si Centro Democrático y Pacto Histórico se unen (quién lo creyera), pierde la presidencia del Senado. Pero si la alianza con los partidos minoritarios le permite imponer su candidato, gradúa a Uribe de opositor… y que le pregunten a Santos lo que eso significa.

El tigre fanfarrón convertido en Icaro está intentando volar tan alto que, a los pocos días de ser presidente, sus 12.960.166 votantes notarán que a su piel solamente le queda la raya del trasero.

NOTA: Por mentiroso, otra derrota se autopropinó el abogado de la mafia pero en el terreno internacional. ¿Recuerdan su anuncio del pasado 27 de junio? “Quiero informarle al país que el BID ha destinado 60 millones de dólares no reembolsables para apoyar este proceso de transición, reconociendo el banco y su presidente la magnitud del desgobierno que estamos recibiendo”. Pues el Banco hoy expidió un comunicado en el que se lee: ¡¡¡¡“El BID no ha destinado US $60 millones no reembolsables para apoyar el proceso de empalme de transición en Colombia”!!!!. Pobre imbécil.


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