La visita presidencial a La Guajira terminó marcada por una fuerte controversia alrededor de la Universidad de La Guajira, luego de las diferencias surgidas entre el Gobierno Nacional y la rectoría de la institución de educación superior.
La situación provocó pronunciamientos de distintos sectores sociales y políticos del departamento. Estudiantes, padres de familia, dirigentes comunitarios y miembros de comunidades wayuu expresaron su rechazo a lo que consideran una actuación de presión contra la dirección de la universidad.
En Riohacha y Manaure también se escucharon voces de respaldo al rector, a quien algunos sectores reconocen por las políticas orientadas a facilitar el acceso de jóvenes de comunidades vulnerables a la educación superior. Para sus simpatizantes, cualquier controversia institucional no debería terminar afectando los programas dirigidos a estudiantes de escasos recursos.
El episodio abrió además un debate sobre la relación entre el Gobierno Nacional y las instituciones públicas de La Guajira. Mientras sectores críticos de la actuación presidencial hablan de una posible persecución política, desde la comitiva del Gobierno se sostiene que las actuaciones realizadas hacen parte de una auditoría técnica relacionada con asuntos de transparencia.
La controversia queda ahora en manos de las autoridades y de la comunidad universitaria, mientras crece la discusión en el departamento sobre el alcance de las actuaciones del Gobierno frente a la Universidad de La Guajira.
