La espera por justicia en uno de los casos más impactantes de los últimos años en la región volvió a alargarse.
El proceso contra los dos hombres acusados del asesinato de tres personas halladas calcinadas y enterradas en una fosa clandestina en zona rural de Chimá sufrió un nuevo aplazamiento, generando indignación entre los familiares de las víctimas.
La audiencia preparatoria que marcaría un paso clave hacia el juicio no pudo realizarse y fue reprogramada para el 11 de septiembre. La razón: el despacho judicial encargado del caso se encuentra en período de descanso, lo que obligó a suspender nuevamente el avance del expediente.
La nueva fecha no pasa desapercibida. Precisamente ese día se cumplirán dos años del crimen que estremeció a Córdoba y Sucre, un hecho que sigue sin llegar a la etapa definitiva de juzgamiento pese al tiempo transcurrido.
Los familiares de las víctimas manifestaron su preocupación por las constantes demoras y advirtieron que el riesgo de un vencimiento de términos sigue latente. Temen que las dilaciones terminen favoreciendo a los procesados y afectando la búsqueda de verdad y justicia.
A este panorama se suma que los acusados también son investigados en otro proceso judicial relacionado con presuntos hechos de abigeato. Ese expediente igualmente ha registrado retrasos y continúa sin una definición de fondo.
Según conoció LaRegional.net, la situación se torna aún más compleja tras la suspensión disciplinaria del fiscal que lideraba el caso. Aunque se desconoce si continuará vinculado a la investigación, la incertidumbre aumenta mientras las familias esperan respuestas y resultados concretos de la justicia.
