De acuerdo a un reporte presentado por Noticias Uno, la camioneta que perpetró el atentado en la Escuela General Santander hizo un recorrido e ingresó a la zona donde explotó de una forma diferente a como había sido planteado en los primeros informes investigativos apoyados por el Gobierno Nacional.
El proceder del terrorista, según lo muestra el medio de comunicación, tuvo una ventaja para su cometido y fueron las supuestas fallas de seguridad de la Escuela, dice Noticias uno.
El conductor del vehículo Aldemar Rojas no tuvo casi ninguna prevención, indica el reportaje, pues en su momento pasó inclusive frente a varios grupos de cadetes en formación y fue detenido por un uniformado que lo hizo devolverse sin percatarse de las intenciones que este llevaba.
Todo esto quedó en evidencia gracias a las cámaras de seguridad ubicadas en la plaza de banderas de la academia, en donde logra verse que la camioneta Nissan Patrol de plagas LAF 565 recorrió por casi un minuto desde las 9:29 a.m. las calles internas de la institución, sin ser detectado hasta que logró explotar alrededor de las 9:30 a.m.
En la entrada de la Institución había solo un guarda de seguridad que habría sido asignado por el Capitán Holger Abdel Gonzalez, jefe de seguridad, informa Noticias Uno. Sumado a esto, el motor que acciona la puerta se encontraba averiado, por lo que la única “seguridad” eran dos conos naranjas que el terrorista pasó como si nada.
A pesar de ya estar violando filtros de seguridad, nadie intentó detener el vehículo. Este comenzó su recorrido por la calle interna de la academia, conocida como la avenida del trabajo.
Luego de que el policía le pidiera que se devolviera, el hombre hizo caso y giró por el camino marcado como avenida Chile, es en este momento donde se le ve pasar por el frente del alojamiento de mujeres, lugar en donde dio su último giro y explotó frente a pabellón.
