Por: Luis Alejandro Ruto M. Invitado Especial
Epรญgrafe:
โ๐๐๐ฒ ๐ฏ๐จ๐๐๐ฌ ๐ช๐ฎ๐ ๐ง๐จ ๐ฆ๐ฎ๐๐ซ๐๐ง: ๐ฌ๐จ๐ฅ๐จ ๐๐๐ฆ๐๐ข๐๐ง ๐๐ ๐๐ซ๐๐๐ฎ๐๐ง๐๐ข๐.โ
Armando Correa Saavedra se levantaba todos los dรญas a las cuatro de la maรฑana. Revisaba sus apuntes, como lo habรญa hecho la tarde anterior, y luego se sentaba frente a su mรกquina de escribir Brother 1346 portรกtil para redactar las noticias que los oyentes escucharรญan hora y media despuรฉs. ๐ ๐ฌ๐ฎ ๐ฅ๐๐๐จ, ๐ฎ๐ง๐ ๐ซ๐๐๐ข๐จ ๐ฆ๐๐ซ๐๐ ๐๐ก๐ข๐ฅ๐ฅ๐ข๐ฉ๐ฌ ๐ญ๐ซ๐๐ง๐ฌ๐ฆ๐ข๐ญ๐ขฬ๐ ๐ฅ๐ ๐ฌ๐๐งฬ๐๐ฅ ๐๐ ๐๐จ๐ข๐๐ ๐จ๐ ๐๐ฆ๐๐ซ๐ข๐๐ ๐ฒ ๐๐๐๐ข๐จ ๐ ๐ซ๐๐ง๐๐ข๐ ๐๐ง๐ญ๐๐ซ๐ง๐๐๐ข๐จ๐ง๐๐ฅ. ๐๐ฌ๐ขฬ ๐ฌ๐ ๐๐ง๐ญ๐๐ซ๐๐๐ ๐๐ ๐ฅ๐จ ๐ช๐ฎ๐ ๐จ๐๐ฎ๐ซ๐ซ๐ขฬ๐ ๐๐ง ๐๐ฅ ๐ฆ๐ฎ๐ง๐๐จ.
Una hora despuรฉs, tenรญa en su carpeta entre ๐ช๐ฎ๐ข๐ง๐๐ ๐ฒ ๐ฏ๐๐ข๐ง๐ญ๐ ๐๐ฎ๐๐ซ๐ญ๐ข๐ฅ๐ฅ๐๐ฌ llenas de noticias, ademรกs de una pequeรฑa grabadora con un casete TDK de sesenta minutos donde guardaba las voces de los protagonistas locales.
A esa hora, Maicao seguรญa dormido, pero en la casa de Armando ya clareaba. Su voz encendรญa las maรฑanas del pueblo como quien prende una lรกmpara en medio del viento. De su mรกquina brotaban las primeras palabras que la ciudad escuchaba al despertar.
๐๐๐๐ข๐จฬ ๐๐ฅ ๐๐ ๐๐ ๐ฆ๐๐ซ๐ณ๐จ ๐๐ ๐๐๐๐. De niรฑo fue inquieto, curioso y lleno de energรญa. Aquella vitalidad โuna chispa que nunca se apagรณโ lo empujรณ hacia los libros. Leyรณ cuanto texto caรญa en sus manos. ๐๐ฎ๐๐ง๐๐จ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ฅ๐ข๐๐ซ๐จ๐ฌ ๐ฌ๐ ๐ฅ๐ ๐ช๐ฎ๐๐๐๐๐๐ง ๐๐จ๐ซ๐ญ๐จ๐ฌ, ๐๐ฎ๐ฌ๐๐๐๐ ๐ซ๐๐ฏ๐ข๐ฌ๐ญ๐๐ฌ ๐๐จ๐ฆ๐จ ๐๐ข๐ฌ๐ข๐จฬ๐ง, ๐๐ซ๐จ๐ฆ๐จ๐ฌ, ๐๐๐ฆ๐๐ง๐, ๐๐๐ฆ๐๐ข๐จ ๐ฒ ๐๐ฅ๐ญ๐๐ซ๐ง๐๐ญ๐ข๐ฏ๐. Tambiรฉn seguรญa las publicaciones deportivas Nuevo Estadio y Balรณn. Leรญa tres periรณdicos al dรญa. Esa costumbre, mรกs que un ejercicio, era su modo de respirar.
Buena parte de sus estudios secundarios los hizo en Nemocรณn, un municipio tranquilo del altiplano cundiboyacense donde aprendiรณ el valor de la disciplina. El รบltimo aรฑo lo cursรณ en el Liceo Celedรณn de Santa Marta, instituciรณn que le abriรณ horizontes y le permitiรณ acercarse a los primeros escenarios culturales y periodรญsticos de la Costa Caribe. Mรกs adelante iniciรณ estudios de Licenciatura en Ciencias Sociales, pero la vida โsiempre impredecibleโ lo llevรณ por el camino de la radio antes de que pudiera culminarlos.
Esa disciplina lo formรณ como un periodista de mirada amplia y palabra precisa. Escucharlo en la radio era una lecciรณn de respeto por la verdad: leรญa las noticias con voz firme, entrevistaba personajes lejanos y analizaba los hechos con la claridad de quien comprende el pulso del mundo.
Comenzรณ en la radio siendo un joven inquieto en los estudios de Radio Penรญnsula y Radio Tribuna. La docencia lo llevรณ a los micrรณfonos, y la radio lo enamorรณ tanto que le pidiรณ el alma. Podrรญa decirse que llegรณ a la radio por la docencia y dejรณ la docencia por la radio.
Mรกs tarde trabajรณ en La Voz de la Pampa y regresรณ a Radio Penรญnsula. Luego llegรณ a RCN Cadena Bรกsica, donde dirigiรณ el noticiero en La Guajira, primero en Maicao y despuรฉs en Riohacha.
Perteneciรณ a la generaciรณn dorada de locutores y periodistas del municipio, junto a Pepe Palacios, Roberto Enrรญquez Pineda, Tulio Pizarro Herrera, Delmides Navarro Meneses, Ernesto Acosta Solano, Henry Jรกcome Clavijo, Alcides Alfaro Guerra, Carlos Serrano Cotes y Jaime Rengifo Junior.
Su voz seria y serena acompaรฑรณ las alegrรญas y tristezas del pueblo. Informรณ sobre muertes violentas, el desplome de la moneda venezolana y la crisis del comercio fronterizo. Cuando ocurrieron las tragedias de 1985 โel asalto al Palacio de Justicia y la avalancha que borrรณ a Armeroโ, sus oyentes sintieron que la radio lloraba con ellos.
En 1979 se casรณ con Rosa Moreno Cuello, secretaria de Radio Penรญnsula y sobrina de su colega Josรฉ Cuello Herrera. Con ella formรณ una familia ejemplar y tuvo a Paola, Rommy
y Sebastiรกn, sus mayores tesoros.
Amaba al Junior de Barranquilla con la fe de un hincha que no abandona su causa, y veneraba el vallenato como si cada canciรณn guardara una parte de su historia. Viajaba a Valledupar para cubrir el Festival de la Leyenda Vallenata. Soรฑรณ con escribir un libro sobre esa mรบsica que tanto quiso, pero el proyecto quedรณ entre los papeles de su escritorio.
Armando tenรญa un corazรณn hecho para diciembre. La Navidad lo envolvรญa por completo, como si en esas fechas el mundo recuperara el brillo que a veces perdรญa durante el aรฑo. Le fascinaban las luces que colgaban de las casas, el sonido dulce de los villancicos y la alegrรญa de las reuniones familiares. Nunca faltaban los regalos que preparaba con esmero para sus hijos y para los niรฑos de la familia, convencido de que en la sonrisa de un niรฑo cabรญa la esperanza del mundo. En la emisora organizaba programas navideรฑos cargados de mรบsica, risas y mensajes de amor, porque sentรญa que la radio tambiรฉn podรญa ser un รกrbol de Navidad que iluminara los corazones.
Ademรกs, fue promotor de causas que fortalecieron a Maicao. Participรณ en la creaciรณn de la Cruz Roja, impulsรณ la Liga de Lucha contra el Cรกncer โfundada en 1989โ y ayudรณ a levantar el Deportivo Maicao, equipo que marcรณ una รฉpoca en el torneo de segunda divisiรณn. Fue suya la frase que aรบn recuerdan los aficionados: โDeportivo Maicao: fรบtbol de primera en el torneo de segunda.โ
Armando tenรญa el don de las palabras que no envejecen. ๐๐ฅ๐๐ฆ๐จฬ โ๐ฅ๐ ๐๐๐ซ๐ซ๐๐ญ๐๐ซ๐ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐ฆ๐ฎ๐๐ซ๐ญ๐โ ๐๐ฅ ๐ญ๐ซ๐๐ฆ๐จ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐๐ซ๐จ๐ง๐๐๐ฅ ๐๐๐ฅ ๐๐๐ซ๐ข๐๐ ๐๐ง๐ญ๐ซ๐ ๐๐๐ข๐๐๐จ ๐ฒ ๐๐ข๐จ๐ก๐๐๐ก๐, ๐ฎ๐ง ๐๐ฉ๐จ๐๐จ ๐ช๐ฎ๐ ๐๐ฅ ๐ญ๐ข๐๐ฆ๐ฉ๐จ ๐๐จ๐ง๐ฏ๐ข๐ซ๐ญ๐ข๐จฬ ๐๐ง ๐๐๐ฏ๐๐ซ๐ญ๐๐ง๐๐ข๐. Fue el destino โese narrador sin piedadโ quien escribiรณ su รบltimo capรญtulo en la misma carretera que รฉl habรญa convertido en noticia.
Era una noche oscura del 22 de mayo de 2001. Aquella fue la noticia que Armando no pudo escribir ni leer. Me tocรณ a mรญ contarla, con lรกgrimas en los ojos. No quiero recordar ese dรญa, aunque su voz, la voz que despertaba a Maicao, aรบn parece encender las maรฑanas.
