Con el propósito de dar una respuesta más rápida a las peticiones, quejas y reclamos de la comunidad, la empresa de Alumbrado Público de Valledupar realizó el lanzamiento de una aplicación para que los usuarios tengan una resolución de sus problemáticas más rápida y efectiva y modernizar a la vez su operación.
Además iniciaron una campaña llamada ‘Alumbrado Público a la Calle’ con la cual desean sensibilizar la prestación del servicio acercándose más a la comunidad para conocer de primera voz sus necesidades, comenzar a mejorar la prestación de alumbrado y llevar seguridad, que es principalmente lo que venden, explicó Sandra Ovadia gerente general de Desarrollo y Proyectos S.A.S.
La funcionaria también enfatizó en que buscan mejorar los tiempos de respuesta frente al vandalismo, el cual considera que solo se acaba si la comunidad se une y denuncia. En cuanto a la condición actual de la ciudad con relación a este servicio, Ovadia expresó que “Valledupar es una ciudad que se atiende día a día; no se puede señalar un sector en especial que presente más picos, pero en temporadas como el Festival si se presentaron muchos actos vandálicos alrededor de la fiesta”.
Por su parte, Jaison Penso, gerente general de la Unión Temporal de Alumbrado Público de Valledupar, hizo un llamado a la comunidad para que esté más comprometida con este servicio que en sus palabras es sinónimo de seguridad, regocijo comunitario y belleza urbanística.
A la vez que hizo claridad en que gran parte de las quejas de los residentes de distintos sectores se presentan porque desconocen que los constructores omiten de sus proyectos urbanísticos las obligaciones que tienen con relación a este tema, por lo cual “la Alcaldía se ha visto muchas veces comprometida con recursos para solucionar esa falencia de la falta de compromiso, falta de responsabilidad social, y falta de deber cumplir de algunos urbanizadores de la ciudad”, sustentó.
Ante la duda de los habitantes del Cesar y su zona corregimental que reclaman una mejor prestación del servicio de energía frente al alto costo de sus facturas y el alumbrado que se incluye en las mismas cuando en ocasiones no cuentan con el cubrimiento que esperan, fue claro en que “el alumbrado es un impuesto y como impuesto la ciudadanía no debe exigir contraprestación directa, pero sociológicamente se entiende el desespero de la persona por tener un servicio insuficiente”.
