De aquella ciudad mal oliente, con pésimos servicios públicos y sus calles llena de agua por los arroyos que la atraviesan, en especial el caño de la Ahuyama que volvía en época de lluvia intransitable el centro, hoy ya no queda nada.
Barranquilla se ha convertido en una ciudad pujante, emprendedora y llamativa para la inversión privada y hoy se destaca como la capital de Colombia de mayor crecimiento empresarial y sobre sale como la cuarta ciudad capital de Colombia.
El milagro barranquillero hoy cuenta con un nuevo símbolo, se trata de ‘La Ventana al Mundo’, una obra artística construida en la rotonda de la avenida circunvalar con la Vía 40. Una estructura de aluminio y vidrio templado de 12 metros de altura, que desde ya es la nueva atracción turística de la ciudad
Esta obra es inaugurada en el marco de los Juegos Centroamericanos y del Caribe que respira Barranquilla, para seguir impactando positivamente el turismo de la ciudad.
‘La Ventana al Mundo’, llama la atención por sus excitantes colores que roban la atención de quien transite por ahí: «Quisimos recuperar esta rotonda abandonada para convertirla en una tazita de plata. Iniciamos pensando en hacer una fuente pero empezaron a llover ideas e hicimos el concurso donde recibimos 100 propuestas”, explicó el CEO de Tecnoglass, Christian Daes, al tiempo que señaló que este es un símbolo que escogieron los mismos barranquilleros.
De las 100 propuestas se escogieron tres finalistas y de ella, los mismos barranquilleros seleccionaron esta de la artista Diana Escorcia. Esta obra tuvo una inversión cercana a los 2.000 millones de pesos y fue levantada con base en aluminio y vidrio templado, tras una convocatoria de arte urbano por parte de la empresa Tecnoglass y la Sociedad de Arquitectos del Atlántico.
“Esta es una estructura que expresa el dinamismo de Barranquilla y en lo más alto, cuando alcanzan su máximo esplendor, una ventana los atraviesa y esa es la que consideramos ‘la ventana al mundo’”, expresó Escorcia.
